En 1977, el escritor, actor y director cinematográfico Fernando Fernán Gómez (Lima, 1921-Madrid, 2007) publicaba el texto de una obra de teatro que habría de tener una excelente acogida ocho años más tarde e incluso llegaría a ser adaptada con excelente gusto al cine por Jaime Chávarri: Las bicicletas son para el verano . La obra transcurre en el Madrid asediado por los franquistas durante la larga Guerra Civil y la frase que abre el título de este epígrafe («No ha llegado la paz, ha llegado la Victoria») la pronuncia al final de la misma uno de sus derrotados protagonistas. Su significado, lector, lo descubrirás, si no lo has hecho ya o conoces el argumento, leyendo lo que a continuación tienes delante de tus ojos. (De mi libro El franquismo, Sílex ediciones, 2013)