Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Janis Joplin

Janis

A JANIS JOPLIN me la imagino siempre sobre un escenario, incendiaria y a todo color, explícita en su tormenta: la escucho gritar con su candor de bruja amable, dispuesta a electrizarnos el alma y lamernos el corazón; cierro los ojos en medio del duelo y ella me mira a mí, me dice algo que no entiendo bien en su idioma sísmico, hasta que de mi interior surge un hermoso géiser de plomo, delicado tormento con disparos de blues solitario. A Janis me la imagino siempre haciéndome feliz.   Ella decía que el rocanrol sirve para mostrarnos que existen “otras posibilidades y que es una tontería no probarlas”. Porque “puede ser que no consigas ser feliz, pero menuda jodienda es no intentarlo. Es como suicidarse nada más nacer”.   Yo tenía siete años y tú te mueres sin que me entere; claro, cómo iba a saberlo. Ahora han pasado décadas y sigues muerta, es un decir, porque puedo escucharte. Oír y disfrutar tus aullidos, tu canto de sirena enfurecida...  La música de tu sangr...

El icono femenino del rock: Janis Joplin

En 2011, el periodista musical  Fernando Navarro  publicaba  Acordes rotos: retazos eternos de la música norteamericana : uno de sus 33 protagonistas es...   Janis Joplin (1943-1970). “Pasión de blues-rock” “Breve pero extremadamente intensa, con apenas cuatro años de carrera profesional, nadie como ella ha representado al icono femenino del rock, el resplandeciente apogeo de la contracultura de los sesenta norteamericanos y el poder rupturista de una generación que devino en un lenguaje universal a través de la música”. Sobrecoge el corazón escucharla cantar : “era como si encerrase en su llanto de blues, pasado por el filtro de la electrificación, todo el sentimiento desenfadado y convulso de la década de los sesenta”. Ella rompía “moldes, echaba abajo ideas preconcebidas y desataba nudos espirituales como un tornado que pasa una vez en la vida para dejar su marca para siempre”. La autenticidad de su voz “reformuló la tradición negra del blues a pa...

Odetta: folk para la resistencia y el combate

En 2011, el periodista musical  Fernando Navarro  publicaba  Acordes rotos: retazos eternos de la música norteamericana : uno de sus 33 protagonistas es... Odetta (1930-2008). “Espíritu irrenunciable del folk” Ella no se tenía por una mera cantante de folk, sino por “una historiadora musical”. Desde “la rudeza espiritual de su voz”, evidenció “el valor del folk como arma de combate, como barricada de resistencia, para defender la dignidad humana y una sociedad más igualitaria durante la revolución de los derechos civiles a principios de los sesenta”. Aunque “nunca tuvo el reconocimiento que se merecía por parte del gran público”, fue “la mujer que otorgó al folk norteamericano una intensidad escalofriante, marcando a varias generaciones de compositores como Bob Dylan, Joan Báez o Janis Joplin”. Esta afroamericana consciente, “con su grito robusto, su folk repleto de humanidad, definió aquel espíritu que acabó con centenarias fronteras psicológicas y luchó p...

El presente del rocanrol

Lo bueno del rocanrol, que vino a salvarnos la vida, es que ya está inventado, y sólo hay que disfrutarlo, recrearse en su simple eficacia juvenil de rudeza evanescente , dejarse llevar por su magia tachonada de realidad y de guitarras afiladas, abrir nuestro corazón para permitir que en él se depositen la caricia de los ritmos de goma y las voces de sirenas que nunca quieren atraernos a ningún abismo, más bien pretenden afianzarnos en ese rincón oscuro y suave de la noche donde no dejamos que nadie alborote nuestros sueños. “Yo me imagino que si consigues cautivar a cierta gente a la que toda su vida se le ha dicho lo que tiene que hacer, gente demasiado joven o que tiene demasiado miedo a lo que sea creo que, en cierta manera, les pones a funcionar el cerebro y les haces pensar que a lo mejor pueden hacer algo. Para eso es el rocanrol, para darle al interruptor y hacerles ver que hay otras posibilidades y que es una tontería no probarlas. Puede ser que no consigas ser feliz, p...