Recién ganada la guerra, Francisco Franco se enfrentaba, además de a la reconstrucción de un país en ruinas, al problema intrínseco del régimen que venía edificando. Preservar su inmenso poder es la razón de que buena parte del trabajo de Franco estuviera dirigido a conseguir acrecentar su carisma. A ello contribuyó la nueva Ley de la Administración del 8 de agosto de 1939 , que incrementó su jefatura militar sobre los tres ejércitos, al situarle como presidente de la Junta de Defensa Nacional que ejercería la supremacía directa sobre los tres ministerios bélicos, y suprimió la vicepresidencia gubernamental. En el artículo 7 de esa Ley se volvía a repetir aquello de que correspondía “al Jefe del Estado la suprema potestad de dictar normas jurídicas de carácter general”, pero ahora se añadía: “y radicando en él de modo permanente las funciones de gobierno, sus disposiciones y resoluciones adoptan la forma de Leyes o de Decretos, y podrán dictarse aunque no vayan precedidas de la de...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.