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Mostrando las entradas etiquetadas como Pirri

Pirri fue el fútbol

[A José Martínez, Pirri, nacido en Ceuta,  futbolista de los pies a la cabeza] La primera vez que escuché la palabra pundonor fue dicha para acompañar a un hombre de leyenda, un nombre legendario, un héroe mitológico de sangre y huesos, uno de esos seres cuya humanidad festeja los días: combatir compitiendo, acompañar y encabezar, el esfuerzo de la jerarquía para convencernos a todos de la necesidad de la aristocracia común. Si mi teclado valiera tus botas heridas, capitán de mis años sin miedo, más contento (aún) viviría.   El fútbol es el ansia de Pirri, la elegancia fredastarina de Gárate, los saltos al espacio exterior de Santillana, el botellazo a Juanito, las camisetas de todos los colores de Schuster, las piernas de Cruyff… …sudor de elquemetaelúltimogana sudor de Quini y de Gárate pero sobre todo de Santillana de Camacho y de Juanito sudor de Pirri sudor sin importancia de esa ha sido alta sudor de las risas del Gordo sudor de la pierna rota d...

En mi barrio… Pirri era yo; POR Juan Carlos Ruiz Hernández

17 de marzo de 1971. Eran los preludios de las Fallas de aquel año cuando en el estadio de Mestalla, en Valencia, se enfrentaron (en un amistoso) Francia y España. En dos contraataques las cosas se pusieron muy difíciles para la selección española. Faltaba media hora para el final y perdíamos por 0-2. Entonces apareció Pirri, su garra, su entrega, sus narices. Empató el partido en menos de dos minutos y aún no paró de pelear por un tercero hasta el final. El primer gol, el que abrió las portadas de todos los periódicos, fue una plancha soberbia, perfecta, jugándose la cabeza entre botas enemigas. Un gol sorprendente, de un arrojo que no he vuelto a ver en ese tipo de factura. El partido de Pirri fue impactante, cosechando los mayores elogios de la prensa, de sus adversarios y, cómo no, de sus compañeros y su entrenador. Lo revivo como si lo recordase de ayer. El partido lo vi en la casa de mi vecina Tere, con su marido Angel y su padre Don Jose María. La anécdota vi...

La ópera de los pobres

Dice Jorge Valdano que “el fútbol tiene la capacidad de solapar ficción y realidad . Realidad, porque el juego nos ocupa por entero; ficción, porque lo que ocurre en un partido no afecta a nada esencial de nuestra vida”. También que “la vida es dura y el fútbol está para ablandarla ”. Que luego ya tenemos el fútbol para inventarnos la realidad… No hay nada más triste que un partido de fútbol triste. Como Valdano, yo también “siempre he creído que el fútbol está hecho de nostalgia (pasado), emoción (presente) y sueños (futuro) ”. [...] Porque, como escribe Valdano, “fútbol es todo: un partido en el recreo; otro, improvisado, en un parque; un desafío contra el barrio de al lado y, ya poniéndonos serios, la admiración al ídolo, el amor al escudo, la hermosa y fanática fantasía de creer que nuestro club, no importa el tamaño, es distinto a todos”. [...] El fútbol es un fenómeno, es, me despido con el campeón del mundo y excepcional comentarista, una “ópera de los pobres que provo...

Dentro de mi corazón de fútbol

Le falta fútbol a la vida que vives, sobra realidad. Fútbol es fútbol, ya lo dijo Vujadin Boskov, ese ámbito mágico donde correr es de cobardes, como sabía Rogelio, la cosa más importante de las cosas sin importancia . El fútbol es así, no lo he inventado yo, es una pradera eléctrica donde todos miran al balón pero sólo Zidane lo ve: el deporte en el que once contra once juegan para que al final siempre acabe ganando Alemania. Y el Real Madrid (eso no lo sabrá nunca Lineker). El fútbol es el ansia de Pirri, la elegancia fredastarina de Gárate, los saltos al espacio exterior de Santillana, el botellazo a Juanito, las camisetas de todos los colores de Schuster, las piernas de Cruyff, el pase preciso de Burruchaga a Maradona, el fútbol es la decisión acerada de Simeone, ver a los brasileños cuando no se hacen los europeos. El fútbol es gritar y parar un penalti, tener las manos de Casillas y los guantes de Casillas y las rodillas de Casillas y los goles que no quiso Cas...