[Cuánta razón tenía Joaquín Rodríguez cuando escribió esto que sigue. No sólo porque su razón es suya, sino porque su razón es de muchos. Mía, por ejemplo.] Muchas de las razones que se aducen para escribir un blog son las de cobrar, potencialmente, cierta fama, hacerse un nombre, abrirse un hueco dentro de una especialidad o una disciplina y, sin duda, el acopio de cierta notoriedad está en la base de este ejercicio onanístico que es un blog; no debe descartarse, tampoco, una convicción ideológica básica de muchos escritores de blogs, la de poner a disposición de una comunidad de posibles interesados un conocimiento compartido que el escritor, supuestamente, posee, de forma abierta, para propiciar la comunicación y el debate; el prurito intelectual, cómo no, está también en los cimientos de este ejercicio de tenacidad cotidiana, porque, como decía recuerdo ahora qué autor conocido, un escritor (de blogs) es aquel que no tiene suficiente con lo que los demás escriben , y sin duda eso...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.