Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Patti Smith

Patti Smith

Hay algo insondable en la manera de cantar de Patti Smith. Insondable, pero tan creíble como lo más creíble que sale del corazón humano. Patti Smith, la de la suicida canción donde dice aquello de Redondo Beach y todo el mundo está tan triste .   “La música se extendía por todas partes. Recuerdo la saliva, y también la bofetada y los periódicos arrugados. Te fuiste y luego volviste. Sonreíste. Tu sonrisa sigue siendo irresistible. Recupera la noche. Recupera tu vida. Y canta y agáchate y grita. ¡ Aux vaincus ! ¡A los vencidos!” Susan Sontag   Patti Smith y Lenny Kaye, Richard Sohl, Ivan Kral, Jay Dee Daugherty, Tony Shanahan, Oliver Ray. Toda aquella gente. Toda aquella gente suya . Fred Sonic Smith, por supuesto. Frederick ( Kiss to kiss breath to breath / My soul surrenders astonished to death ). Y los poetas: Rimbaud, ya sabes. Rimbaud, de quien ella dijo —ella, a la que algunos dicen madrina del punk — que es el primer niño del punk . Total, para una temporada ...

Keith Richards

¿Qué necesidad tenía yo de escribirle nada a Keith Richards, que perdía o añadía esa ese sibilina, siseante, supina, sabrosa, en su apellido de pirata satánico dueño de la guitarra en la que el rock sostuvo su mirada de efebo pertinaz ante la fiereza sideral de la eternidad? 1982 , en el año de Paolo Rossi, Sandro Pertini, Keith Richards y Felipe González; Juan Prada, Santiago Torres, Manolo Acacias y los demás descubrimos el misterio insondable del espacio y del tiempo . Eso escribí yo en uno de mis primeros cuentos, ‘La manta siempre corta’. El año de Keith Richards. Cuando The Rolling Stones llevaban veinte años ensuciando como Chuck Berry manda el planeta Tierra. Keith, me contaron, sostiene que uno no crea las canciones, sino que las coge del aire, donde se mantienen como esperando a que haya quien las baje y las convierta en himnos, en sueños eléctricos, en alaridos indulgentes, en sonrisas o en lágrimas de viento. Richards es un Stone desde antes de que yo naciera, y hoy,...

La música existe para recordar que no estás solo: Reyes vagabundos

El escritor irlandés Joseph O'Connor publicó en el año 2014 su sensacional novela The thrill of it all , traducida nueve años después excelentemente al español por Isabel Márquez Méndez con el título de Reyes vagabundos . El nombre original de la novela (en español, La emoción de todo ello ) hace referencia a la canción The thrill of it all del grupo británico Roxy Music, compuesta por Bryan Ferry, incluida en su álbum de 1974 Country life y mencionada en el libro de O’Connor de una manera significativa. Comienza Reyes vagabundos —que es una novela escrita como si fueran las memorias de un músico de rock de la década de 1980, Robbie Goulding (“había una infelicidad anidada en mi corazón que me empujaba hacia la música”), salpicadas de entrevistas a sus compañeros de banda musical— con una cita falsa que recoge unas declaraciones de otro miembro de aquel grupo británico, el singularísimo y genialoide Fran Mulvey (que cree que la música existe “para recordar que no estás so...

Las canciones de Nick Hornby (toma dos)

En 2003, el escritor británico Nick Hornby publicó 31 canciones , un libro que fue traducido para la editorial Anagrama al español por Fernando González Corugedo en 2004. La no devoción de Hornby por Bob Dylan le sirve al autor de 31 canciones para mostrarnos que, para él, “la mejor música conecta con el alma, no con el cerebro” , pues a él le “preocupa que toda esta devoción por Bob Dylan tenga algo de antimúsica, que nos venga a decir que el corazón no cuenta y que sólo importa la cabeza”. Escribir canciones no es escribir poesía , por cierto: “cuanto más perdone uno las pretensiones literarias y las insuficiencias de su artista favorito, más fácil es olvidarse de que escribir canciones es un arte distinto de la poesía”: “La indiferencia del pop por motivos y convicciones es uno de sus gozos”. Y Dios. De 31 canciones Gerald Marzorati escribió en The New York Times Book Review que Hornby “no hace crítica musical, no está interesado en las diferentes tendenci...