En 1945, George Orwell observaba cómo cierto prisionero judío abusaba físicamente de un oficial de las SS, que acababa de caer preso tras la liberación. No cabía hacer grandes reproches por tal comportamiento, afirmaba Orwell. Sin embargo, respecto a la venganza en general, Orwell escribió: “Hablando en propiedad, no existe la venganza. La venganza es algo que quieres llevar a cabo cuando estás desamparado y porque estás desamparado: tan pronto como se deja de estarlo, el deseo de venganza se evapora también.” Según Orwell, el joven judío que pateaba y empujaba a su antiguo captor, fingía disfrutar con ello: “Igual que uno, de joven, finge disfrutar con su primer cigarro, o un turista finge disfrutar con la visita a una exposición, o un cliente con una prostituta”. Escritura perversa . Hay miles de testimonios históricos de que el deseo de venganza no se evapora así como así. Pero claro: también debemos admitir que todos hemos fingido estar pasándolo bien con al...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.