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Mostrando las entradas etiquetadas como Eduardo Mendoza

El escritor Andrés Gastey nos lleva con Gutiérrez a 1986

1986 es el año de… mi mili (que era como llamábamos al servicio militar, ¿recordáis?). También el de la segunda mayoría absoluta del PSOE. 1986 es además el año en el que transcurre la tercera novela escrita por  alguien que escribe bajo el seudónimo de Andrés Gastey : Gutiérrez y las almas muertas . Tiempos de “aquel espasmo intrascendente que dio en llamarse movida madrileña”, a decir de uno de los personajes-narradores de este libro casi hilarante, a menudo sencillamente divertidísimo: de la estirpe de los de las correrías de aquel personaje fabuloso del (primer) gran Eduardo Mendoza. Gutiérrez y las almas muertas fue publicada por la editorial La Discreta en 2018 y es la tercera entrega de una serie protagonizada por ese tal Gutiérrez, después de Gutiérrez se presenta , aparecida diecisiete años antes, y Gutiérrez y el Imperio del Mal , de 2006. La cuarta de ellas, Punto final para Gutiérrez , es un año posterior a esta de la que quiero hablarte brevemente. En Gutiérrez y ...

El emperador de la Gran Escuela Española de la Literatura Amable está desnudo

¿Se puede permitir Eduardo Mendoza una tontería de tal tamaño, como ya le ocurrió con algunas, pocas, de sus novelas anteriores, repleta, como es el caso de esta, además, de incomprensibles títulos de epígrafes que ni siquiera son propiamente títulos de epígrafes, por lo demás escritos en francés o en inglés, y hasta en alemán de Alemania o de Austria, qué se yo, sin gracia ni nada, y luego ese gato de Crumb en la cubierta? Sí, y sigo. Con su habitual maestría literaria, Mendoza (de quien ya escribí en otro lugar que sería el emperador de la Gran Escuela Española de la Literatura Amable , de la cual son sus reyes Luis Landero e Ignacio Martínez de Pisón, con condes de la categoría de David Trueba, por ejemplo) nos traslada a los tiempos del llamado segundo franquismo , los del desarrollismo y la timidísima apertura fragoide, hasta los límites del tardofranquismo posteriores al asesinato de Carrero Blanco. Y por aquellos tiempos hace deambular a su anodino personaje incomprensibl...

Eduardo Mendoza también ganó un Planeta

El protagonista de  Riña de gatos  es un inglés experto en  Velázquez . Y más que actor de una obra es el espectador de una debacle. Un privilegiado espectador que tendrá la oportunidad de entrevistarse con el mismísimo jefe del Gobierno y principal figura de aquella  Segunda República española , el republicano e intelectual  Manuel Azaña , magníficamente retratado por Eduardo Mendoza, como el resto de personajes reales que deambulan con soltura por las páginas de un libro de gran altura literaria y dotado sin exhibiciones de una profunda reflexión moral e historiográfica sobre un preámbulo sangriento. Una de esas figuras, fundamental en la trama, es el jefe nacional y fundador de  Falange Española ,  José Antonio Primo de Rivera , de quien Anthony Whitelands, nuestro protagonista, llega a pensar cuando le conoce que “está como una regadera” y a quien acabará cogiendo cierto cariño sin dejar de verle como el líder de un “implacable” grupo de “fanáti...

Aprendiz de brujo

A veces tengo la sensación de que aprendí a escribir sin escribir, leyendo, escuchando, cantando, mirando, jugando, amando . De que en realidad nunca se aprende a escribir del todo, como no se aprende nada del todo, de que aprender es el camino por el que transcurre la propia vida. Y a veces tengo la certeza de que escribir es uno de los andares que algunos elegimos para acomodarnos al sendero ese del vivir, ese tránsito intestinal y lumbar y abdominal y cerebral y sexual y bilabial que acometemos las más de las veces como si nos fuera la vida en ello. El caso es que yo aprendo a escribir cuando leo a Mendoza , cuando escucho a Caetano , cuando la miro a ella, cuando juego al mus, cuando amo tanto. Aprendí a leer, pero no para siempre, porque quizás esté aprendiendo a leer cuando leo a Mendoza, cuando escribo; aprendí a escuchar música en la habitación de mi tío Antonio pero quizás no de una manera definitiva pues quizás escuchando ahora a Asgier aprenda a escuchar sonidos qu...