Globos de nieve, suena en los altavoces que tengo aquí al lado Globos de nieve. No importa de quien sea la canción. Suena, y he cerrado los ojos, como si así pudiera escuchar mejor la música de ese grupo que no importa mencionar pero que debería de nombrar. Globos de nieve en mi habitación, en la alcoba donde escribo estas cosas ahora que sigo vivo. Costello pinta de rojo una rosa triste, una triste rosa ahora roja. También en mi habitación, donde escribo, ya digo. Donde vivo estos escritos escuchados, pintados, vistos, sentidos, emitidos, recibidos. Apreciados. Leo sobre fútbol, sobre su ser arte espectacular, sobre ese ser suyo espectáculo artístico, cada vez más adinerado. Como todo lo que encandila. Dinero y candiles. Leo una vez más al Gran Landero también y un maravilloso libro sobre Harrison. George Harrison. George Landero Maradona. Y el rocanrol. Y la música que no necesita ser rocanrol para ser rocanrol. (Yo me entiendo.) De todo eso me rodeo ahora para convencerme de...