Simon Critchley , en su libro En qué pensamos cuando pensamos en fútbol , consigue lo que solo logran los grandes escritores, los grandes pensadores: explicarnos las cosas que ya sabíamos para que podamos dudar a gusto. La estupidez y la inteligencia (en el fútbol) Critchley no duda, admite cuanto de imbécil tiene el fútbol, ese seguirlo y admirarlo: “Si existe una dimensión sacra en el fútbol, la verdad es que preferiría verla en el mismo carácter ordinario del juego y su incuestionable estupidez ”. Para él, “la estulticia del fútbol no tiene fondo y un ejemplo de ello es la obsesión por las estadísticas como el número de faltas cometidas, los saques de esquina que se han lanzado, los disparos a puerta, etcétera, etcétera, etcétera”. El filósofo británico considera, y yo con él, que “ ver fútbol implica adentrarse en una experiencia de dichosa estulticia , la de perder el contacto con el mundo normal y cotidiano, el mundo de los fines: al mirar el fú...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.