Invisibles es una estupenda película que es una obra de teatro cinematográfico de primer orden. Con sus ochenta minutos de verdad, de realidad humana necesariamente sobreactuada, femeninamente humana, sutilmente femenina, este film de Gracia Querejeta (directora y, junto a Antonio Mercero Santos, coguionista) fotografiado por Juan Carlos Gómez es una demostración interpretativa de mucha categoría, la de tres actrices excelentes: Emma Suárez, Adriana Ozores y Nathalie Poza. Porque mira que es difícil rodar una mala película teniendo a Adriana Ozores entre sus protagonistas. Redime Invisibles de alguna manera este 2020 nauseabundo, porque mientras uno la ve recuerda que el mundo era un parque donde la gente no necesitaba mascarillas, un mundo en el que las cosas pasaban sin la destrucción de un virus imbécil que nos tiene de rodillas. Querejeta hace trizas en pocos minutos los inconvenientes, que nunca dan en ser convenciones, de la corrección política y construye junto con Mercero u...