La presencia angustiosa y fatal del destino en la obra que nos ocupa ha hecho que sea interpretada y calificada, por importantes estudiosos de la misma, como “drama del destino”, un género muy conocido en Europa por las fechas en que Ángel de Saavedra , exiliado por entonces en Tours, parece que escribió la primera versión del texto. Y, efectivamente, don Álvaro se encuentra predestinado por nacimiento, tal y como anuncia la gitana Preciosilla —que ha leído las líneas de su mano— en las primeras escenas de la obra. Este sino, que da nombre al título del drama y fue recogido en la versión operística de Verdi, constituye el fondo filosófico que subyace tras la romántica historia de un amor trágico e imposible, el cual constituye su principal o más inmediato atractivo. En cualquier caso, ambos núcleos temáticos se encuentran fatalmente relacionados y no se puede comprender plenamente el Don Álvaro sin atender a la confluencia de estos. Considero interesante reflexionar ...