Decía Jack Kerouac que la única gente que le interesaba era la gente que está loca, la gente que está loca por vivir . Eso se podía comprobar en On the road , su novela que pude leer cuando estudiaba Ciencias Políticas. El 18 de mayo de 1968 Raimon dio un concierto en nuestra facultad. Yo era uno de los cientos de estudiantes que estaba escuchándolo, cuando dos tipos de paisano me agarraron y me arrastraron hasta una furgoneta en la que había otro compañero ya esposado. Nos trasladaron a los calabozos de la Puerta del Sol y al día siguiente nos llevaron ante un juez militar. A mí me pusieron una multa, que pagó mi madre, porque mi padre ya había fallecido. Al salir a la calle me propuse largarme de España. Algo que pude hacer en 1970. Llegué a París y estuve viviendo mi propia novela con unos californianos con los que podía hablar de Kerouac, de Allen Ginsberg y de Bob Dylan . La radio había sido la culpable de que me interesara por Dylan. Lo había escuchado en Vuelo 605 , el pr...