A finales del siglo XIX una futura escritora disponía de una habitación propia. Ya de mayor, dijo que una mujer ha de tener dinero y una habitación propia para poder escribir novelas. En mi familia teníamos una habitación propia para cuatro : en el mismo espacio, una cama para mi hermano pequeño, otra para el mayor y una litera, en la otra pared, en la que dormíamos, abajo mi hermano el tercero y arriba yo. En la habitación de al lado, mi hermana y en la otra, mis padres. Virginia Woolf , la excelente escritora de diarios y de Orlando -con las otras novelas no pude- que es a quién me refiero, nació, creció y vivió en el barrio de Kensington en Londres, el de los ricos. Yo, siglo y medio después que Virginia Woolf, crecí en las calles del Barrio, junto al Estercolero de Mérida , rodeado de barrios de gente humilde y de las vías del tren, que era como llamábamos a los rieles que salían de la cercana estación. Humo, ruido, malos olores, gente en la calle, vendedores voceando su m...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.