Como escribe el historiador Anaclet Pons, cuando estudiamos el pasado , “adoptamos una determinada posición epistemológica”: lo sabemos irrecuperable . “Y que por muchos documentos que revisemos y por muchas obras a las que podamos remitir es imposible tener acceso directo a aquella realidad desaparecida. Solo tenemos fragmentos y con ellos hemos de reconstruir lo muerto y esfumado para siempre”. Para Pons, los historiadores “hemos reconocido que no abordamos solamente lo irrepetible, lo excepcional, que no defendemos una perspectiva ideográfica, sino que nos interesa asimismo lo cotidiano, la gran masa de actos y de hechos en los que se descompone el pasado ”. La escritura histórica tradicional “exige analizar, comprender y explicar , presentando los resultados en una narración acorde con todo ello, la cual, además, ha de remitir a las fuentes que han servido para urdirla”. Los historiadores “asumimos lo que asienta nuestra profesión porque se trata de resultados que provienen de...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.