Nada que decir es la tercera novela de la escritora española Silvia Hidalgo . Sería magnífica si no fuera porque en muchas ocasiones la desbordante narratividad ensimismada y ensimismante de Hidalgo puede dejar confusamente perplejo a quien la lea con un entusiasmo sensible, algo que afortunadamente queda compensado por un despliegue estilístico literariamente sobresaliente que supera con creces esas pequeñas y abundantes lagunas ininteligibles. A mí me importó menos que la protagonista me resultara incomprensible porque en ella vi (leí) un personaje literario con más certeza vital que la mayoría de los seres a menudo inanes que pueblan las novelas comunes. De Nada que decir no tengo más que decir, salvo que esta poesía se escribió sola cuando acabé de enfrentarme a ella, de disfrutarla y agradecerla su medida extensión perfectamente abarcable. El poema que sigue es más de Hidalgo, claro, que mío: Otra huida de la fel...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.