Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Los viajes de Gulliver

¿Es posible hablar sin decir chorradas? (se pregunta Oriol Quintana)

No. Para lograr que nuestra comunicación con los demás tenga suficiente viveza, no podemos limitarnos a enunciar hechos con objetividad –aparte de que el lenguaje formal de la lógica y las matemáticas, el único verdaderamente objetivo, es del todo inútil para los menesteres diarios. En la ficción, los personajes que usan un lenguaje completamente desprovisto de emociones tienen las orejas puntiagudas y son de otro planeta. Jonathan Swift, en Los viajes de Gulliver , especuló allá por el siglo XVIII con el diseño de un lenguaje objetivo en el sentido más literal: los que pretendían comunicarse debían acarrear (ellos o sus sirvientes) grandes sacos con objetos. Éstos iban a usarse para representar aquello de que se fuera a hablar. La conversación se desarrollaba sin palabras, sólo mostrando estos objetos. Swift justificaba el invento diciendo que el objetivo era ahorrar aliento y saliva, y que con la energía no gastada en hablar, uno alargaba significativamente los años de su vi...