Uno lee libros por diversas razones, para asombrarse es una de ellas. Lo que siguen son asombros provocados por los libros que leo.
La gente auténtica
“Dios mío, los auténticos. Esos sí
que son un verdadero fraude: buscan algo que los identifique y se encierran en
eso, se emperran en eso, y les dicen auténticos”.
Martín Caparrós:
Bue (novela),
2025
Eso de escribir
“—No sabía yo que eso de escribir
fuese tan complicado —dice Víctor.
—Cuando el día se da bien, es muy
fácil, pero cuando se da mal, es imposible.
—Eso me recuerda lo que decía un
hombre de teatro, creo que era Adolfo Marsillach, que ser actor o es muy fácil
o es imposible —dice Adela—. Yo creo que hay muchas cosas así. Por ejemplo, la
felicidad, o es muy fácil o es imposible.
—Pues algo así me pasa a mí también.
Quizá me falta inventiva, imaginación.
—Pero hay novelas donde apenas ocurre
nada, y que son muy buenas novelas, y muy entretenidas. No todo van a ser
historias deslumbrantes, con intrigas y fantasías —dice Santos.
—Es verdad, pero para hacer eso se
necesita también mucha imaginación, más de la que yo tengo. Contar esa parte de
la vida en la que no pasa nada en apariencia, o que pasa tan lentamente que
apenas se nota su fluir, quizá sea más difícil y creativo que sacarse aventuras
y sobresaltos de la chistera, que a menudo equivalen a los efectos especiales del
cine. Pura pirotecnia. A veces me digo, quizá para animarme, que no hay nada
más imaginativo y de más invención que la propia realidad, por humilde que sea”.
Luis Landero: Coloquio de invierno (novela), 2026

Comentarios
Publicar un comentario
Se eliminarán los comentarios maleducados o emitidos por personas con seudónimos que les oculten.