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Mejorar la educación


Ivanna Vallespín entrevistaba para El País a finales de mayo de 2024 al experto docente alemán Andreas Schleicher, director desde 2012 de Educación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Como este señor sabe más que quienes más hablan sobre educación en las redes presté mucha atención a lo que le dijo a la periodista, que te resumo ahora. Schleicher es, por cierto, el principal factótum del estudio a nivel mundial cuyo elemento más visible es el llamado informe del Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (en inglés, el idioma oficial de la OCDE: Programme for International Student Assessment), más conocido como Informe PISA.

 

“Las escuelas de hoy son la economía de mañana. Las escuelas de hoy son la sociedad de mañana”.

 

Vallespín resume la entrevista diciendo que Schleicher señala que “la receta para mejorar los resultados no pasa por hacer más horas o por aulas con ratios más bajas, sino hacer la profesión de docente más atractiva, con profesores más implicados, una financiación mejor focalizada y una limitación de los dispositivos tecnológicos”. Mejores profesores, mejores recursos financieros y menos pamemas con los aparatitos. Yo añado algo que también dice el dirigente de la OCDE y que me parece capital: “la educación sólo puede tener éxito con una sociedad como conjunto en que todo el mundo ejerce su rol, padres incluidos”.

Hay que implicar también a los propios alumnos, lograr que sientan que lo que aprenden en la escuela tiene “que ver con sus vidas, con su futuro”, de tal manera que la enseñanza debe estar más enfocada en aquellos métodos basados en proyectos y resolución de problemas.


“Y los profesores no tienen que ser solo buenos instructores, también deben ser buenos mentores, entrenadores y diseñadores creativos de entornos de aprendizaje innovadores. Necesitamos un nuevo tipo de docente, que comprenda a sus alumnos, que se relacione con ellos, entienda su contexto familiar. Es un tipo de profesor muy diferente hoy en día. La tecnología ya hará el trabajo de aportar el contenido; en cambio, los profesores deben asumir más el papel humano, de contacto con el alumno”.

 

Nuevos profesores o profesores con capacidades distintas. No solamente mejores. Schleicher advierte, no obstante, de que lo que ocurre en realidad es que “los docentes no tienen tiempo suficiente para trabajar con los estudiantes fuera del aula ni relacionarse con ellos” y lo que se necesita es que se forme y se financie “un nuevo tipo de docente, que comprenda y se relacione con sus alumnos”

Estoy muy de acuerdo con aquello de que una misión esencial del docente es “hacer ver a los estudiantes que su futuro es importante”.

Sobre las nuevas pedagogías habla también, interpelado, Andreas Schleicher y es bastante claro: “no se trata de reproducir conocimiento, se trata de cuestionar el conocimiento”, lo que hay que fomentar es “la curiosidad, el espíritu crítico; los alumnos deben tener sus propios proyectos, sus propias ideas”.

En cuanto a la tecnología afirma que “la mejor tecnología en educación es una tecnología que esté presente pero no sea visible. Las formas más tradicionales crean un aprendizaje más profundo. Y las pantallas lo que provocan es un aprendizaje más superficial. En un mundo digital, lo más importante es la habilidad de distinguir hechos de opiniones o gestionar la complejidad”.

No me extraña que la entrevistadora llevara esto de las formas más tradicionales crean un aprendizaje más profundo al titular de su diálogo con el experto.

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