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Nuestro mad fat diary


Dieciséis capítulos, algo más de doce horas, tres temporadas (de siete, seis y tres episodios cada una), la serie británica de televisión My mad fat diary es un festín de entrenamiento cabal con tono de comedia y trasfondo ineludible, conmovedor, de drama adolescente. Reír y llorar, ya sabes.


Estrenada su primera temporada en 2013 y dos años después la última, la serie es una idea de la escritora Rae Earl, que colaboró en el guion de la serie (junto a Tom Bidwell, George Kay, Mark Catley y Laura Neal), basado (libremente, pero no mucho: la adaptación cambia la cronología, transforma personajes y modifica o inventa acontecimientos) en su libro autobiográfico de 2007 My fat, mad teenage diary, donde recogía el contenido real de sus propios diarios de cuando tenía 17 y 18 años, y también en otro suyo posterior, My madder fatter diary (2014), donde continuaba esos mismos diarios durante los dos años siguientes, los de sus 19 y 20 años. El primer libro de Earl fue el punto de partida de la serie, pues cuando comenzó a rodarse era el único publicado.

Nerea Gilabert Giménez, que trabajó con esos guiones para intentar traducirlos a mi idioma en sus estudios universitarios, propuso como título de la serie (dirigida por Alex Winckler, Benjamin Caron, Tim Kirkby, Anthony Philipson, Luke Snellin y Vanessa Caswill) El diario de una gorda lunática.


Si la serie es buena, que lo es, está bien contada, bien dirigida, bien fotografiada (por Suzie Lavelle, David Marsh y Giulio Biccari), es una delicia gracias a que estos personajes adolescentes divertidos, torturados, confusos, en crecimiento a menudo infeliz, en ocasiones enfermos de algunas de esas enfermedades necesitadas de tratamiento profesional y apoyo vivencial del entorno, su protagonista sin ir más lejos, están interpretados por una sensacional Sharon Rooney, perfectamente secundada por la también impresionante Jodie Comer y la excelente Claire Rushbrook o los impecables Ian Hart y Nico Mirallegro.

Para FilmAffinity ocupa el puesto 43 entre las mejores series de lo que va de siglo y el 96 de las mejores series de la historia de la televisión.

Como escribiera Polly Conway en Common Sense Media de esta extraordinaria serie repleta de parte de la mejor música (pop) de finales del siglo XX: acaba por ser “un viaje imprescindible a la mente de los adolescentes. Perfectamente interpretada por Rooney, la visión de la vida de Rae es a la vez hilarante y devastadora”.

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