En su libro de 2018 ¿Qué me estás cantando? Memoria de un siglo de canciones, el escritor, músico y periodista Fidel Moreno dejó muchísimas reflexiones notables sobre lo que la música supone en nuestras vidas. Esta que sigue, por ejemplo:
“Desde que era muy
pequeño, me recuerdo escuchando música de manera obsesiva —repitiendo
una y otra vez la misma canción— y, de ser posible, a oscuras y con auriculares
para mayor encapsulamiento. Al hilo de las canciones dejaba volar mi
imaginación, que, de normal, se centraba en dos campos bien definidos, el
amoroso y el aventurero. La lírica y la épica, si lo prefieren. […] Soy
hijo de una cultura de masas donde los roqueros atesoran míticamente
los atributos que en otras épocas han correspondido a los guerreros. La
guitarra es obviamente su espada, y su guerra, el amor universal... hacia su
persona”.
Por mi parte, en mi libro de 2021 La música
(pop) y nosotros, decía, apoyándome a su vez en otro libro de ese año
que había editado yo mismo para la editorial Santillana (El papel de las
mujeres en la música, escrito por Ana López-Navajas y Laura Capsir
Maiques): la memoria cultural de los seres humanos, “cuanto nos ha construido
social y culturalmente como personas”, está edificado de una manera sustancial
por todo aquello que supone escuchar música. En La música (pop) y nosotros
me encargué de explicar, al igual que López-Navajas y Capsir ratificaban en el
suyo, que “la música es mucho más que un arte”, es en sí misma cultura y por tanto
una forma de comunicación. Una maravillosa forma de comunicación emocional. Es
“uno de los elementos para la construcción social de la realidad”. Al no ser un
arte atemporal (¿alguno lo es?), más bien al contrario, ha de ser entendida
como una de las expresiones de un tiempo determinado con su propio contexto
social: “lo que en realidad hace la música es configurar el espíritu de una
época”. Y, al mismo tiempo, al ser una poderosa herramienta de comunicación
emocional, la música “nos permite a los seres humanos conocernos a nosotros y
nuestro entorno”: tal como ya se dijo, contribuye a construir la realidad
social.
La música no solo es algo que se crea y se consume.

Comentarios
Publicar un comentario
Se eliminarán los comentarios maleducados o emitidos por personas con seudónimos que les oculten.