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El pasado y su relato es la Historia


En 2020, publiqué en Sílex ediciones mi cuarto libro, La Historia: el relato del pasado, y sobre el pasado escribí en él pormenorizadamente. Escribí cosas como estas y recogí algunas citas destacables no precisamente propias de historiadores…

 

Comienzo con una cita, la del pensador francés Paul Valéry, que dijo aquello de que “el futuro ya no es lo que era”.

 

Existe algo endiablado en esa manía de contar las cosas según creemos que nos han pasado. Hay cierta cosa endemoniada en esa manía de hacerlas pasar por la verdad, en lugar de limitarnos a encajarlas en la ficción por medio de la fabulación literaria. Si no sabes algo, escribe una novela, un cuento; si crees que lo sabes, escribe poesía. Y si lo sabes… escribe Historia, escribe ciencia, escribe un ensayo documentado, reconocido y reconocible.

 

Para el escritor austriaco Christoph Ransmayr, “el tiempo es un estanque en el cual el pasado sube hacia arriba en burbujas”.

 

La Historia corre un riesgo: igualar las memorias. En efecto, cuando se igualan las memorias, cuando se parangonan sin aparato crítico, puede ocurrir que se deduzca de ese ejercicio nivelador que “en Stalingrado todos pasaron frío”. Y recurrir a frases como esa es la derrota del oficio de historiador.

 

“Preguntas de un obrero que lee

¿Quién construyó Tebas, la de las siete Puertas?

En los libros aparecen los nombres de los reyes.

¿Arrastraron los reyes los bloques de piedra?

Y Babilonia, destruida tantas veces, ¿quién la volvió siempre a construir?

¿En qué casas

de la dorada Lima vivían los constructores?

¿A dónde fueron los albañiles la noche en que fue terminada la Muralla China?

La gran Roma está llena de arcos de triunfo. ¿Quién los erigió?

¿Sobre quiénes triunfaron los Césares?

¿Es que Bizancio, la tan cantada,

sólo tenía palacios para sus habitantes?

Hasta en la legendaria Atlántida,

la noche en que el mar se la tragaba, los que se hundían,

gritaban llamando a sus esclavos.

El joven Alejandro conquistó la India. ¿Él solo?

César derrotó a los galos. ¿No llevaba siquiera cocinero?

Felipe de España lloró cuando su flota fue hundida. ¿No lloró nadie más?

Federico II venció en la Guerra de los Siete Años ¿Quién

venció además de él?

Cada página una victoria.

¿Quién cocinó el banquete de la victoria?

Cada diez años un gran hombre.

¿Quién pagó los gastos?

Tantas historias.

Tantas preguntas”.

Bertolt Brecht

 

El pensado hispanomexicano Adolfo Sánchez Vázquez dejó dicho que “la historia sólo existe como historia hecha por los hombres, y éstos sólo existen produciendo una nueva realidad y produciéndose ellos mismos en un proceso que no tiene fin; es decir, los hombres transforman y se transforman ellos mismos y esta Historia de sus transformaciones es propiamente su verdadera Historia”.

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