La primera obra que leo de la escritora mexicana Cristina Rivera Garza es su quinto libro de relatos (aunque todo el mundo habla de él como si fuera otra cosa, pero no lo es: es un libro de relatos), Terrestre, publicado en 2025. Relatos, eso sí, ligados por una palabra suficientemente humana y literaria: la palabra viaje.
Rivera Garza es una autora apabullante. ¿Qué quiero decir con apabullante? Que Rivera Garza escribe quitándole “la careta de normalidad” a cuanto cuenta, pero que, además, y por el contrario, cuando lo que cuenta carece de careta de normalidad alguna, ella sitúa ante nuestros sentidos lectores una careta de normalidad sublimada por el uso de las palabras. Que utiliza todos los registros narrativos habidos y por haber, todos esos trucos que los literatos se han ido inventando a medida que han querido hacer de la ficción escrita virtud. Todos. E incluso algunos trucos nuevos. Como escribir un relato desde la negación permanente de cuanto se cuenta.
“No sabemos a
ciencia cierta lo que ha pasado, qué vino antes o qué más tarde, cuáles son las
causas y cuáles las consecuencias, cómo se arregla el mundo a sí mismo
después”.
El primero de los siete relatos de Terrestre
se titula ‘El significado de la lluvia’.
“Hubo trombas.
Hubo truenos que recorrían los rincones del cielo, despertándonos a su paso.
Hubo relámpagos. Algunas tardes fue difícil distinguir si las gotas de agua
caían del cielo o si se detenían, suspendidas, en la orilla de la atmósfera”.
‘Sol de otro planeta’ nos
deslumbra con la incertidumbre certera de que “tal vez el viaje sea ese no
dejar de hablar nunca”. El viaje, que es “el arrojo, la concentración
infinita”. Algo nos mira desde el pasado y desde el futuro a la vez: es el sol.
“El viaje es el sol”.
“¿Cómo llegamos de
la niñez a la senectud en unas cuantas frases, sin siquiera cambiar el ritmo
vertiginoso de los pasos que nos llevan por la traza moderna, concéntrica, en
forma de panal, de esta ciudad llena de fuentes? ¿Cómo es que nunca dejamos de
hablar?”.
‘Práctica de campo’ es el
tercer relato de Terrestre. Tal vez sea lo mejor del libro. El viaje por
excelencia.
[…]
Es ‘Los leones no están acá’
el cuento en el que la autora utiliza el No como elemento narrativo
primordial, lo que le convierte en una originalísima muestra de la literatura diferente,
virtuosa. Muy Rivera Garza.
[…]
‘Pajarracas’ es el quinto
relato del libro y está protagonizado por… dos garzas. Sí, dos garzas. Una de
ellas es la que nos cuenta cuanto leemos: “somos garzas”. Una garza que cita a
Joan Didion. Que lee a Kim Hyesoon (“Sigo soñando el mismo sueño/ Tiene la
cara de humano pero/ es un pájaro cuando extiende sus extremidades/ Te dije que
no me cortaras en pedazos/ sigo soñando el mismo sueño/ dentro de mi hueso”).
Que sabe que “las decisiones más importantes suelen tomarse en un abrir y
cerrar de ojos, a escondidas de una misma”. Una garza (ya has caído en la
coincidencia con el segundo apellido de la autora, ¿verdad?) que viaja en
autobús, pero también vuela, claro (el vuelo es a menudo “lo que se hace nada
más porque sí, porque podemos”). Un garza que nos dice que la Tierra es “una
pelota que se le olvidó a un niño en el sistema solar”.
A ‘Pajarracas’ le sigue ‘Los que
me ayudan a mudarme también están en movimiento’. Un cuento sobre viajar a
otro país (“un territorio no es un país, un país es lo que nos limita, un país
es una propiedad”) donde leemos que “el viaje de ida siempre importa menos que
el viaje de regreso”. Algo que habríamos aprendido de Ulises y que constituye
la civilización occidental. Toma ya.
“Un
viaje siempre es una máquina del tiempo”.
Cierra el libro el séptimo relato, ‘Todo
se está despidiendo’. Digamos que Terrestre se despide en su nivel de alta literatura
cuidadosamente dispuesta sobre la piel del universo administrado por las
palabras. Al fin y al cabo, “todo el mundo se está despidiendo siempre, que el
mundo bien visto no es más que una lenta, enferma, inevitable despedida”.
Este texto pertenece a mi artículo ‘Siete viajes con la escritora Cristina Rivera Garza’, publicado el 25 de julio de 2026 en Letras 21, que puedes leer completo EN ESTE ENLACE.

Comentarios
Publicar un comentario
Se eliminarán los comentarios maleducados o emitidos por personas con seudónimos que les oculten.