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Bueno, aquí está Graham Swift


Cómo se traslada en el tiempo Graham Swift, cómo te traslada en el tiempo cuando le lees, cómo se detiene en el tiempo Graham Swift, cómo te detiene en el tiempo cuando disfrutas sus páginas, sus personajes, sus aconteceres, sus escenas, su magia literaria, ese dejar caer sobre ti el embeleco de lo que él quiere que creas y tú crees y disfrutas y sopesas sin esfuerzo.

Graham Swift es un escritor británico, un novelista, un autor de cuentos también, extraordinario. Otro británico más en el techo de la Literatura que se escribe y que se lee hoy. Ayer. Mañana.

 

“Era su madre, pero se había desvanecido. Y sin embargo seguía allí. ¿Cómo podía nadie ni nada desvanecerse sin más?”

 

Su decimoprimera novela se titula Here we are, apareció en 2020 y es la primera suya que leo (no va a ser la última, pienso leerlas todas), en la traducción a mi idioma de Antonio-Prometeo Moya publicada dos años después: Bueno, aquí estamos.

La cita que abre la novela es uno de los versos de la canción de Joni Mitchel Both sides, now, el que dice aquello de “Son ilusiones de la vida lo que recuerdo”.



El humor de Swift es impecable, vaya por delante. Está cuando se le necesita. Y hace mejor la novela.

 

“Seguramente solo añoraba a su padre del mismo modo que añoraba al loro: como se añora una aparición y no un elemento permanente, como se añora algo que tal vez no ha estado allí desde el principio. Pero ¿no podía decirse eso mismo de todas las cosas?

Y echaba de menos al loro”.

 

1939, 1959, 2009. Inglaterra. Los personajes de la novela están aquí, estuvieron allí, viven en el tiempo y son un poco también el propio tiempo. Ocurren en él y son transportados por él gracias al arte inefable de Swift, cuya magia es tan auténtica como la de uno de ellos, mago, porque el espectáculo debe continuar, siempre. Aquí, allí y en todos lados.

 

“«¿Actuar? Todos sabemos hacerlo, ¿no? Todos lo hacemos continuamente. […]

Que le den por culo al mundo real. ¿Quién lo necesita?»”.

 

El narrador se pregunta en un momento dado en la novela que cómo se pone uno en el lugar de un niño de ocho años. Me río al leerlo. Swift, que escribe lo que narra el narrador —claro, quién si no—, acaba de hacerlo. Ponerse en el lugar de un niño de ocho años.

Te tiene que reír con este escritor. Reír, pero no solamente reír. Prueba si no lo has hecho ya. Pruébalo y me cuentas.

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