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No dejar de creer, no dejar de soñar: Parque Lezama

La película Parque Lezama es el décimo largometraje dirigido por el cineasta argentino Juan José Campanella. Es una maravilla, como todo lo que veo de Campanella.


Estrenada en 2026, Parque Lezama dura casi dos horas muy bien rodadas, escritas, filmadas e interpretadas. Campanella escribió el guion adaptando la obra de teatro de 1985 del estadounidense Herb Gardner I'm not Rappaport (que el propio Gardner llevó al cine en 1996 con el mismo título pero que en mi país se llamó Dos viejos chiflados, interpretada por Walter Matthau y Ossie Davis) y dirigió excelentemente a Eduardo Blanco y Luis Brandoni (fue este su último trabajo), ambos actuando de maravilla, a un nivel superlativo, perfectamente secundados por Verónica Pelaccini. Todo ello sazonado espléndidamente por la hermosa fotografía de Miguel P. Gilaberte.


Este drama cómico, esta comedia sobre la vejez, los ideales y la necesidad de la ficción funciona especialmente, como escribiera Jose Solís en Common Sense Media, “gracias a la química entre Luis Brandoni y Eduardo Blanco, que previamente interpretaron la obra juntos en el teatro en Argentina [(y España), bajo la adaptación y dirección del propio Campanella] y claramente conocen a estos personajes a la perfección”.

No puedo estar más de acuerdo con lo que se le pudo leer a Ezequiel Boetti en Página 12:

 


“Que Parque Lezama sea originalmente una obra enciende de inmediato algunas luces de alerta ante lo que podría ser un nuevo caso de teatro travestido de cine, (...) Sin embargo, Campanella elude esa posibilidad con oficio y sensibilidad”.

 

Comentarios

  1. Hola. Motivada por tu reseña, anoche empecé a ver esta película pero la tuve que dejar. Me pasó con Eduardo Blanco lo mismo que me pasó cuando le vi en el teatro representando al anticuario de "El precio" de Arthur Miller: su voz de anciano decrépito resultaba tan, tan forzada, que te sacaba de la historia constantemente. Al menos a mí me pasó en las dos ocasiones. Encima, tengo estos días mal la garganta, y su carraspeo exagerado me hacía tener presente mi propia molestia. En fin, una pena, porque seguro que la peli está muy bien (me encanta todo lo de Campanella) y Eduardo Blanco me gusta mucho como actor (pero cuando no hace de viejo viejísimo). De todas formas, muchas gracias por tus recomendaciones, cuando puedo suelo leer y ver las cosas que alabas y me descubres, sobre todo, autores a los que no conocía.

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    Respuestas
    1. Gracias, Marisa. ¿Y a mí que me pareció una voz reconocible, creíble? Pero sí, es más que probable que chirriara un poco. La película es magnífica.

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