Escrita, entre 1977 y 1979, a caballo de las ciudades europeas de Bruselas, Estrasburgo y París, donde su autor hubo de huir en su exilio, la tercera novela del escritor argentino Osvaldo Soriano, publicada en 1980, se titulaba Cuarteles de invierno. Aparecida en la época de los desaparecidos, durante la terrible dictadura militar que quiso pasar a la historia como Proceso de Reorganización Nacional pero que fue en realidad una brutal sistematización del terrorismo de Estado, es una cáustica historia que desnuda por medio de la ficción -por momentos paradójicamente divertida, pese a ser lo que es- aquella forma de solucionar un problema argentino creando uno mucho mayor.
En el prólogo que el intelectual argentino Osvaldo
Bayer escribió para la edición que yo disfruté (titulado ‘La lucha sin
cuartel’) podemos leer que en Cuarteles de invierno “la humillación es
permanente, desde el autor al lector: nos humillan porque nos humillamos” ante
la obediencia debida.
“Soriano nos dejó las
estampas vivas de esa Argentina traumática de los 70”.
Cuarteles de invierno es una novela escrita con retranca, en la que se nos cuenta una historia muy triste de perdedores que son incapaces de arrodillarse, una novela que yo he leído como si lo que Soriano hubiera querido fuera hacerme sentir bien por reírme en medio de la horrible realidad de unos maleducados imbéciles sometiendo a cuantos no miran hacia el otro lado ante sus desmanes de orangutanes malcriados. Y sí, como dice Bayer: la humillación es permanente, desde el autor al lector, la humillación es permanente, desde el autor al lector, la humillación es permanente, desde el autor al lector…
Al fin y al cabo, como admite el odioso preboste de la
novela, aquella gente, aquellos militares, “está muy sensibilizada por el
terrorismo y no se anda fijando en matices”, aquella gente, aquellos militares
“tienen buenas intenciones, quieren sacar al país del pozo y si uno está
dispuesto a andar derecho saben olvidar”.
Inolvidable el personaje del boxeador Rocha.
Inolvidable. Si esto es un hombre.


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