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No me digas que no sabes quién es Danger Mouse

Si hay algo inabarcable en el panorama del pop actual es escribir sobre la obra del músico y productor Danger Mouse. Desde esa derrota, voy…


Los siguientes artistas profesionales de la música del siglo XXI son músicos que han colaborado con Danger Mouse, músicos con los que ha colaborado Danger Mouse, a los que ha producido, que han participado en sus discos, con los que ha compartido liderazgo en formaciones musicales… (Especialmente: CeeLo Green, James Mercer, Karen O, Jemini the Gifted One, Black Thought, MF DOOM, Sparklehorse y Daniele Luppi):

Karen O (la líder y vocalista del grupo roquero Yeah Yeah Yeahs), la rapera Kid Sister, los raperos Jemini the Gifted One, Russ, Dylan Cartlidge, Conway the Machine, Sage Francis, Talib Kweli y Joey Bada$$; Black Thought (MC líder de la banda de hip hop The Roots), el fabuloso Jack White, la fascinante Norah Jones, Raekwon (miembro del genial grupo de hip hop Wu-Tang Clan), el dúo hiphopero Run The Jewels, Big Boi (miembro del dúo de hip hop Outkast), los raperos y productores MF DOOM, Prince Po y A$AP Rocky; Money Mark (quien tocara con Beastie Boys), el grupo roquero Sparklehorse, Jason Lytle (que estuviera en la banda de rock Grandaddy), Julian Casablancas (cantante de aquella agrupación roquera que pareciera que iba a comerse el mundo del rock, The Strokes), los siempre sorprendentes The Flaming Lips, el inigualable Michael Kiwanuka, el compositor y productor Daniele Luppi; el rapero Ghostface Killah (que comenzara su carrera como miembro de Wu-Tang Clan), el admirablemente tortuoso cantautor Vic Chesnutt, el incomprensiblemente poco conocido Gruff Rhys (pese a la grandeza de sus canciones), James Mercer (cantante y líder de la banda de rock The Shins, con quien Danger Mouse forma el dúo Broken Bells), los especialísimos Zero 7, el incombustible Iggy Pop, la igualmente persistente Suzanne Vega, Black Francis (que también se ha hecho llamar Frank Black, más conocido como líder de los otrora influyentes Pixies), la vocalista de The Cardigans, Nina Persson; el genial cineasta David Lynch, el trío de hip hop Tha Alkaholiks, J-Zone (rapero, multiinstrumentista, especialmente baterista, y productor), los hiphoperos The Pharcyde… Y, por supuesto, CeeLo Green (su pareja en aquel dúo fabuloso que llamaron Gnarls Barkley).

Danger Mouse ha producido nada más y nada menos que a Michael Kiwanuka, The Black Keys, Curtis Harding, Beck, Gorillaz, U2, Portugal. The Man, The Rapture, Red Hot Chili Peppers, Sam Cohen, Adele, Parquet Courts, Sparklehorse o Norah Jones.


Me resulta muy útil reproducir las palabras que Marisa Brown dedicara a la figura de este genio en la imprescindible Allmusic (allmusic.com):

 

“Danger Mouse es uno de los músicos y productores más influyentes de principios del siglo XXI. Ha desarrollado su habilidad para combinar y yuxtaponer elementos de rock, hip-hop, dance y pop con un enfoque inconfundible”.


El estadounidense Brian Joseph Burton nació el 29 de julio de 1977 en White Plains, la capital del condado de Westchester, en el estado de Nueva York, pero vivió su juventud en un suburbio de Atlanta, en el estado de Georgia, antes de estudiar telecomunicaciones en la universitaria Athens, donde comenzó a tocar y grabar música trip hop en 1999, ya con el nombre artístico de Danger Mouse: debido a su timidez, actuaba disfrazado con un traje de ratón y escogió ese sobrenombre de una serie de dibujos animados que él veía de crío, la británica Danger Mouse, creada y dirigida por Brian Cosgrove entre los años 1981 y 1992.

En 2004 llevó a cabo unas muy audaces mezclas que combinaban las voces del rapero Jay-Z en su The Black Album con la música del conocido como White Album de The Beatles, era el The Grey Album.  


Lo primero que yo escuché de él, sin saber que era suyo, exactamente, fueron las canciones de Gnarls Barkley, aquella fusión innovadora de pop y hip-hop que lo emparejó con el productor y rapero CeeLo Green, pegó aquel pelotazo pop mundial de 2006 que fue la canción Crazy y grabó dos elepés sensacionales.


Proyectos de este músico sensacional son también el grupo Broken Bells, en el que se une con James Mercer de los roqueros The Shins, o Danger Doom (con MF DOOM), y, ya en 2022, su alianza con Black Thought para grabar el elepé hiphopero Cheat Codes.

Tras vivir algún tiempo en Londres, Danger Mouse regresó a su país para grabar en 2003 el álbum Ghetto pop life con la voz de Jemini the Gifted, y eso es lo primero que escuché de él sabiendo que era de él, cuando ya me había prendado de Gnarls Barkley, si bien yo lo conocí en su edición de 2009.

El resto es historia de la música pop de nuestro tiempo.

Danger Mouse ha obtenido 6 Premios Grammy: dos como miembro de Gnarls Barkley, uno como mejor productor del año, dos por sus producciones para The Black Keys (una de ellas por su producción del elepé El camino, uno de los mejores discos de rock del siglo XXI, en el cual también tocó algunos teclados y coescribió algunas de sus canciones) y otro por ser uno de los productores del álbum 25 de la superestrella pop Adele. Además, ha sido nominado para ellos en 22 ocasiones.


A finales de 2015, fundó su propio sello discográfico, 30th Century Records, que, sin dejar de ser una empresa creada para generar dinero, es sobre todo una red para facilitar el descubrimiento de auténticos fanáticos de la música, aventureros de la creación. Por ejemplo, una de sus maravillosas grabaciones vio la luz dos años más tarde, me refiero a Resistance Radio: The Man in the High Castle, una espléndida y cautivadora colección de versiones de canciones clásicas de la década de 1960 grabada por artistas como Sharon Van Etten, Benjamin Booker, The Shins, Beck, Angel Olsen, Michael Kiwanuka, Kevin Morby, Grandaddy, Karen O, Norah Jones, Curtis Harding o el otro productor de semejante maravilla, Sam Cohen, un disco publicado para promocionar la serie de televisión The Man in the High Castle.

En el verano de 2023 publicó su segundo elepé contando con la voz de Jemini the Gifted, y, como todo lo que hace Danger Mouse, resultó una prodigiosa maravilla de la música pop contemporánea, profundamente enraizada con su tiempo y con su pasado indeleble, su título: Born again.

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