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La película titulada 20.000 especies de abejas


Infancia, aceptación o rechazo del género que se le asigna a una o a uno…, familias a contracorriente, maternidad en todas las encrucijadas… La película española estrenada en 2023 20.000 especies de abejas es el debut de poco más de dos horas de duración en el largometraje de la cineasta Estibaliz Urresola Solaguren, su directora y guionista. Un debut que, como leo en Fotogramas a la crítica cinematográfica Mariona Borrull, se atreve “a mezclar caricias y amor materno con una discreta amalgama de negociaciones y pequeños chantajes” por medio de “una sinceridad dura, comprometida”.


Excepcionalmente interpretada por su protagonista, la jovencísima Sofía Otero (Aitor/Cocó/Sofía, Oso de Plata del Festival de Berlín a la Mejor interpretación protagonista) y la siempre solvente, enorme, Patricia López Arnaiz, tan excepcionalmente secundadas por Ane Gabarain e Itziar Lazcano, también por el chaval Unax Hayden, con una acertada fotografía dirigida por Gina Ferrer, la película de Urresola (sigo con lo que aporta Borrull a mi mirada cinematográfica de este hallazgo a menudo conmovedor, a veces confuso y de una complejidad innecesaria) “queda tan prendida de los descubrimientos que sus actrices le ofrecen, y he aquí el encomendable trabajo de Sofía Otero (esa criatura a quien todo el mundo llama Aitor, aunque no se reconozca en el nombre), que suelta el fuelle de los interrogantes que despiertan sus imágenes”. Como a Borrull, también considero que su guion es disperso y está “más preocupado en explicar la capacidad de lo trans para remover el barro de una normalidad conflictiva, antes que sacarnos de nuestras casillas”.

La siempre considerable FilmAffinity tiene a 20.000 especies de abejas entre las quince mejores películas del año 23, y la sitúa nada más y nada menos que entre las 50 Mejores películas españolas de todos los tiempos.

Delicado y emotivo paseo con los ojos cerrados al borde mismo de los abismos de la identidad, mantiene la enorme complejidad de su conflicto fuera de la agresividad social y pasiones políticas que lo rodean en esta época de intereses y artificios, bienintencionada y monótona, una madura y ambiciosa ópera prima, drama de espíritu luminoso… Todo eso se les puede leer a los críticos que escriben sobre esta película que tiene todas las papeletas para ser algo encantador pero que, para mi gusto, se queda a las puertas del tedio inteligente.

 

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