A la tercera va la vencida debería haberse titulado esta película que, como no es una comedia, fue mucho mejor titularla Girasoles silvestres (aunque sigo sin saber muy bien por qué se llama así: tendré que leer entrevistas a su director donde lo explique).
Año 2022, el cineasta español Jaime Rosales estrena su séptimo
largometraje, dirigido por él y escrito, como siempre, junto a otro u otra
guionista, en este caso Bárbara Díez.
Los 107 minutos de Girasoles silvestres (cuya fotografía corre cargo
de Hélène Louvart) son más que suficientes para que la historia que Rosales
pretende contarnos nos llegue. ¿Nos llega? Tal vez tenga toda la razón Luis
Martínez cuando escribe en El Mundo que el largo es “una provocación
lanzada a la cara de la audiencia para que se pelee con ella”.
Lo mejor del film es din duda Anna Castillo, que vuelve a llevar a cabo una
interpretación mayúscula, descomunal: no hay un solo fotograma en el que
aparezca ella que no sea pura verdad. Castillo (nominada como Mejor actriz para
los Premios Goya, los Gaudí y los Feroz) está muy bien secundada por actores
que interpretan a las mil maravillas al estilo Rosales (ese por medio
del cual el director consigue “hacer creíbles a los personajes, sus
sensaciones, sus mosqueos, sus actitudes, su lenguaje y nada parece impostado”,
tal y como le leo a Carlos Boyero en El País), al menos en esta cinta: (un
sorprendente) Oriol Pla (también nominado, como Mejor secundario en los Feroz y
en los Gaudí), Quim Àvila Conde, Lluís Marqués, Manolo Solo y Carolina Yuste.
No obstante, no descarto inclinarme por la opinión por otra crítica cinematográfica, Elsa Fernández-Santos, también de El País, para la cual Girasoles silvestres es "un filme envolvente en las formas, pero muy torpe en su discurso”, un film que “si se sostiene es por la brújula de una actriz inmensa [Anna Castillo], que sabe meterse donde sea y salir adelante con arrojo y credibilidad".
Boyero, por otro lado, da en el clavo: si nos creemos a los actores, nos “interesa
lo que les va ocurriendo”.
Dejo esto con otra cita, habla Nando Salvá (El Periódico): Girasoles
silvestres es “uno de los trabajos más conservadores y simples a nivel
conceptual, menos intrépidos y precisos" de Rosales.
¿De qué va Girasoles silvestres? Eso ya es otro cantar. Pero te adelanto una pequeña sinopsis (aunque no es mi estilo): una madre soltera con dos hijos a cargo vive situaciones emocionales dispares, críticas, insatisfactorias, mientras que… hasta que…


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