Ir al contenido principal

¿Quién desactivará las bombas españolas?

Ya era hora de que una generación española asesinara a DON JUAN y dejara a los muertos en la estacada de la inconsciencia y el jolgorio.

El caso es que el cadáver asesinadito olía a naftalina desde los negros nocturnos para el alma escayolada de la españolía en salmuera y sacristía penitencial.

Un toro mihura y laiglesia hicieron de ese pasado telúrico de la España de reggaetón y zambomba el gran intento de la Nueva España salida de una guerra ostentórea de exterminio y campo atrás.

Por eso, celebremos que una juventud inconsciente, de conciencia de cyborg sin futuro, haya dejado la ruina de DON JUAN atada a la desmemoria de quienes más detestan la memoria.

Las canciones para después de una guerra suenan más remotas que cualquiera de los Clash: ¿quién desactivará las bombas españolas?

Comentarios

Grandes éxitos de Insurrección

Esa novela de la que habla todo el mundo: La península de las casas vacías

Adiós, Savater; por David Pablo Montesinos Martínez

Échame a mí la culpa, (no sólo) de Albert Hammond; LA CANCIÓN DEL MES