Ir al contenido principal

Mank, el demasiado cine


¿Por qué no nos gustan algunas películas que deberían gustarnos? Uno está viendo un largometraje al que se le nota el arte por todos los sitios, que exhibe el gusto de tener gusto, uno aprecia la reciedumbre de sus actores metactuando, haciendo que actúan como si fueran actores de otro tiempo, de un tiempo ya clásico, uno cree estar disfrutando de movimientos de cámara elegantes, de encuadres magníficos, de un ritmo excelente, también de un montaje de escenas maravilloso y…

Y lo que uno siente es confusión ante un guion deliberadamente sencillo que a uno se le atraganta por su incomprensible acento en cuanto se da por sabido, pero sobre todo tedio, ese tedio provocado por una duración excesiva que es esa duración que a uno le aprieta el corazón y el cerebro, de tal manera que corazón y cerebro se preguntan a qué alargar tanto algo que ya ha sido punteado con cierta gracia docenas de minutos antes…

El cine, el arte, en definitiva, y sus rendijas por las que nuestras almas se cuelan inmisericordes sin que sepamos muchas veces establecer, sin que uno lo sepa, dónde está el rasguño que ha hecho que todo el monumental edificio de una obra artística con evidentes pretensiones se desmorone ante sus ojos, con la misma suavidad con la que parecía crecer en su categoría de película cinematográfica.

Y todo esto, ¿a qué viene? Hoy viene a cuento porque ayer vi la película estadounidense Mank, de este año aciago, y sus más de dos horas se me atragantaron pese a que desde el principio creí poner todo de mi parte. Dirigida por David Fincher, Mank fue escrita por su padre, Jack Fincher, fallecido en 2003, quien escribió ese guion para una película sobre el guionista Herman J. Mankiewicz (autor a su vez del guion de la mítica película Ciudadano Kane, aunque finalmente constara sólo como coautor del mismo junto a su director, Orson Welles), que debería haberse rodado a fines de la década de 1990, pero que nunca se filmó hasta que su hijo David lo comenzó a filmar en 2019.


Demasiado cine para una película. Creo. Excelentemente fotografiada por Erik Messerschmidt, eso sí, e interpretada con una solvencia artística de primer orden por un sensacional Gary Oldman, muy bien acompañado por actrices como Amanda Seyfried, Tuppence Middleton y Lily Collins, entre otros compañeros de reparto.

 

Y, como otras veces, la cal y la arena. (Nunca sé cuál es la cal y cuál la arena)…

 

"Como el mejor cine de otras épocas. No hay ningún desfallecimiento en esta historia tan arriesgada de contar (...) fascinante (...) Es mi película favorita en este año sombrío".

Carlos Boyero (El País)

 

"Mank recrea con deslumbrante detalle la era dorada de Hollywood (...) pese a todo ello, el mundo construido por Fincher se mantiene distante, casi impenetrable”.

Alejandro Alegré (El Confidencial)

Comentarios

Grandes éxitos de Insurrección

La leyenda del tiempo, Federico García Lorca y Camarón de la Isla

Orville Peck canta Cowboy heart (LA CANCIÓN DE HOY)

Adiós, Savater; por David Pablo Montesinos Martínez