El
otro día vi por fin la película Lincoln, de Steven Spielberg. Cuando me disponía a
escribir mis gratas impresiones ante tan grande espectáculo cinematográfico,
caí en la cuenta de que en su momento le publiqué a Fernando Martínez otra de
sus magníficas críticas, la dedicada a esa joya, así que decidí reproduciros lo
que contaba él COMO SI LO HUBIERA ESCRITO YO (que no lo he escrito).
Voy…
“Ha elegido el director Steven Spielberg en Lincoln un
momento crítico de la vida del carismático decimosexto presidente de Estados Unidos. A
saber, su segundo mandato y la lucha por conseguir la aprobación de la decimotercera enmienda de la Constitución, aquella que eliminaba de un plumazo la esclavitud, y que
fue aprobada el 31 de enero de 1865, y adoptada formalmente el 6 de diciembre,
cuando el estado de Georgia la ratificó.
Así que el filme narra los tejemanejes políticos para
conseguir los votos necesarios de los congresistas, pues no sólo se necesitaban
los que provenían de las filas republicanas, sino también los demócratas. Aquí
estriba el interés de la película, pues muestra las alcantarillas de Washington en toda su magnitud, mientras que en los campos
de batalla seguían muriendo miles de norteamericanos de ambos bandos.
El filme no es magistral tan
sólo por ese interés político sino también por la magnífica interpretación del presidente que hace Daniel Day-Lewis,
de su esposa, Sally Field, y la ambientación
milimétrica de una época
muy cinematográfica para el imaginario norteamericano y, por qué no decirlo,
occidental.
Abraham Lincoln es
el presidente por definición, el modelo arquetípico del man makes
himself, tan cacareado desde las barras y estrellas, pero también es
un político hábil que no duda en entrar en negocios turbios para conseguir los
votos (todo sea por la política de altos vuelos). ¿Les suena eso de que en política todo vale?
La figura de Abraham Lincoln es uno de los motivos más
recurrentes del cine yanqui. El periodista y crítico de cine Víctor Guerrero,
en Plumas de caballo, afirma que la película de Spielberg es la
246ª ocasión en la que un actor encarna al político. Y debe ser el récord,
porque George Washington sólo ha aparecido en 127 películas.
El primer actor que se metió en la piel de Lincoln
fue Charles Brabin en His First Comission (1911),
pero el que realmente tuvo éxito durante la etapa muda fue Benjamin Chapin,
un tipo que guardaba un parecido increíble con el difunto, al que encarnó 14
veces entre 1917 y 1918. Por desgracia, murió joven, a los 45 años. Ralph Ince y Francis Ford le
hicieron la competencia.
Walter Huston interpretó
a Lincoln en tres películas, en momentos diferentes de su carrera: Two
americans (1929), Abraham Lincoln (1930) y The
battle of China (1944). A la gran mayoría también le sonarán John Carradine (Of
human hearts, 1938) y Raymond
Massey (Lincoln en
Illinois, 1940; La conquista del oeste, 1962).
Pero quizá el más recordado sea Henry Fonda, que
dio vida al ex presidente en El joven Lincoln de John Ford (1939).
Y no nos podemos olvidar las series televisivas de Azules y grises (1982)
y Norte y Sur (1985), interpretados por Gregory Peck y Hal Holbrook,
respectivamente.
Pero película más rocambolesca con el decimosexto
presidente como protagonista es sin duda la estrenada el pasado verano de la
mano de Timur Bekmambetov, quien llevó al cine la novela Abraham
Lincoln: cazador de vampiros, de Seth Grahame-Smith (autor
también de Orgullo y prejuicio y zombis). Los esclavistas sureños
son vampiros y Lincoln, que maneja de forma soberbia un hacha bañada en plata,
se encarga de eliminarlos. Algo parecido hace con los congresistas electos,
pero con sobres (¡)”.
Lincoln
Director: Steven Spielberg
Guión: Tony Kushner (basado
en el libro de Doris Kearns Goodwin, Team of rivals: the political genius of Abraham
Lincoln, de 2005).
Música: John Williams
Fotografía: Janusz Kaminski
Actores
principales: Daniel Day-Lewis, Sally
Field, Tommy Lee Jones, David Strathairn, Joseph Gordon-Levitt, James Spader, Lee Pace…
Producción: 20th
Century Fox / DreamWorks SKG / Amblin Entertainment / Imagine Entertainment /
The Kennedy/Marshall Company / Participant Media / Reliance Entertainment /
Office Seekers Productions / Parkes/MacDonald Productions
Año de estreno: 2012;
duración: 149 minutos.


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