Ir al contenido principal

El cine y la verdad, la Historia y la verdad

El que afirma, prueba. Esa es la máxima que aplica a la Historia, a la investigación del pasado, mi amigo el historiador José Luis Gómez Urdáñez. Y ese es uno de los hilos conductores de la película Negación (Denial, en su versión original, de 2016). Porque Negación es una película sobre la Historia, el oficio de los historiadores que sirve para que la sociedad civil sepa qué hay aún del pasado en ella y cuanto del futuro está inscrito en aquello que pasó.

Negación, dirigida de forma cabal, sin estridencias, por el británico Mick Jackson (responsable en 1992 de la famosísima El guardaespaldas) narra cinematográficamente un hito historiográfico, ni más ni menos. Y lo hace uniendo la calidad del arte con el que se nos cuenta un hecho real con la capacidad para explicarnos aquello que es esa disciplina científica que no puede competir con las verdaderas ciencias más que asumiendo la frase con la que comienza este texto: El que afirma, prueba. Porque Negación va sobre la verdad. Sobre la verdad histórica, sí, pero, sobre todo, sobre la mera VERDAD. Y va sobre el trauma, la memoria y sobre la carga emocional de la que hay que desposeerse si se quiere visitar el pasado con la intención de escribirlo como Historia. Nada más y nada menos.

Todo esto y el gran Tom Wilkinson, que se adueña con su interpretación del abogado que le da una lección a la verdadera protagonista, la historiadora estadounidense Deborah E. Lipstadt, también interpretada de una manera magnífica por la actriz Rachel Weisz. Todo esto y la afilada y afinada adaptación del libro de Lipstadt History On Trial: My Day In Court With A Holocaust Denier al gran guion que fundamenta toda la categoría de película buenísima que es sin duda Negación. Un guion escrito por David Hare, que ya se había encargado de la adaptación cinematográfica de la excelente novela de Michael Cunningham Las horas, dirigida en 2002 asimismo extraordinariamente por el británico Stephen Daldry.


Y sí, Negación va sobre el negacionismo, la más abyecta demostración de que la Historia no puede caer en manos jamás de los ideologizados intérpretes de la realidad.

Comentarios

  1. Me encantó! Aunque a ratos pueda parecer que está rodada sin pasión en realidad lo que hace es confrontar lo que usted resalta en muchos de sus artículos, confrontar historia con Historia, rigor con equidad, equilibrio con precisión... Todos aspectos necesarios para no hacer malabares con la verdad. A Irving ademas de malabarista le definieron como demente pseudoacadémico, mucho mas ajustado a la realidad. Por cierto en España aún hay gente que le prepara conferencias y le recibe como si fuese Herodoto.

    No he leido a Lipstadt pero ahora mismo estoy con Auschwitz de L. Rees y es apabullante, como esta pelicula.

    Pd. No sé por que extraño motivo a pesar de seguirle desde hace tiempo no le tengo como amigo en facebook, algo que espero solucionemos pronto. Compartimos tambien gustos cinéfilos.

    Un saludo.
    Angel A.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Se eliminarán los comentarios maleducados o emitidos por personas con seudónimos que les oculten.

Grandes éxitos de Insurrección

You Can't Always Get What You Want, de The Rolling Stones; LA CANCIÓN DEL MES

Romería, ese extraordinario baile sobre la tumba paterna de Carla Simón

Mucha fe en Poquita fe (2)