He visto los seis capítulos de la serie El día de mañana , dirigida, y adaptada (junto a Alejandro Hernández) de la novela homónima de Ignacio Martínez de Pisón, por Mariano Barroso, el director de la excelentes Los lobos de Washington, Éxtasis y Mi hermano del alma . Y la he visto con altibajos. No altibajos míos, ni siquiera de la serie, más bien altibajos de mi manera de entenderla, de contemplarla, de disfrutarla. He ido de la desazón a la decepción, pasando por la euforia y el simple entretenimiento. La culpa es mía, imagino. Porque no va a tener la culpa de ese desenfoque de quita y pon que ha sido mi visión de El día de mañana el equipo que la ha hecho posible. No la va a tener el impresionante elenco de actores ni el guion ni la dirección y la escenificación. La tengo que tener yo. Tampoco va a tener la culpa uno de sus actores, actriz en este caso, Aura Garrido , superada por el impresionante personaje cuya interpretación plana acabe quizás por lastrar definitivament...