La película española de 2025 La buena hija es el segundo largometraje dirigido por Júlia de Paz Solvas, que escribió además su guion, en compañía de Nuria Dunjó (que también había colaborado con ella en la escritura de su primer filme, Ama, cuatro años anterior). Lo mejor de esta peli de cien minutos de cabal duración es la portentosa interpretación de su protagonista, la joven debutante Kiara Arancibia (quien dice de esa Carmela, la buena hija, el personaje que borda, que “al final aprendes que no puedes gustarle a todo el mundo: ese equilibrio es imposible”), muy bien acompañada por Janet Novás, Julián Villagrán y Petra Martínez.
Este drama familiar arriesgado y difícil, aunque tratado con la necesaria suavidad ajena a lo amable pero sin los desvaríos del trauma por el trauma, fue fotografiado de una forma hermosa y emocional por Sandra Roca. La adolescencia enfrentada al choque furioso de la realidad familiar, con una paternidad ejercida violentamente y una maternidad dolorida y resuelta.
¿Acabaremos siendo como aquellos a
los que amamos y nos dieron la vida?
La buena hija,
lo dicen los críticos cinematográficos, es enormemente sutil, opinan varios, sincera
y equilibrada (Javier Ocaña en El País), dibuja con precisión el más
terrible de los dramas (sic) “sin caer ni en exageraciones ni didactismos ni lugares
comunes” (Luis Martínez en El Mundo), es serena, pausada y profunda (Juan
Pando en Fotogramas).
Una película, pero no una más, sobre lo poco complaciente que puede ser amar. A veces. ¿A menudo?


Comentarios
Publicar un comentario
Se eliminarán los comentarios maleducados o emitidos por personas con seudónimos que les oculten.