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Miqui Puig, la canción ante todo


Verano de 1992. Torrelavega. Yo tenía 29 años. Miqui Puig 24. Miqui Puig era entonces el cantante y principal compositor del magnífico grupo de música pop Los Sencillos. Él, ellos actuaban en una discoteca de la ciudad cántabra. Yo fui a disfrutarlos con varios de mis primos. Miqui, tras su espléndidamente divertido concierto, se vino con nosotros de juerga por las zonas que los Salas solíamos frecuentar cuando salíamos por la noche…


Como sé que da gusto charlar con él, le propongo algunos años después, treintaicuatro, que conversemos. No todos los días uno está ante parte de lo mejor de la música pop española.

Pero antes de que leas lo que hablamos… Miqui Puig es un polifacético músico catalán que saltó a la fama como líder de Los Sencillos (1986-2002), creado en la localidad barcelonesa de L'Ametlla del Vallès, donde él mismo nació en 1968, logrando éxitos icónicos del pop bailable como Bonito es (y muchas otras canciones memorables). En 2004 debutó en solitario. Cuando decido escribir sobre él, compagina su producción musical en LAV Records (“taller de desarrollo de grupos musicales y solistas, oficina de contratación de espectáculos emocionantes, microsello de colecciones de canciones bonitas y enderezamiento de árboles torcidos”, dicen de sí mismos) con una sólida faceta como disyóquey. Ha hecho otro tipo de cosas, sin ir más lejos, publicar en 2025 sus memorias, Yo no quería ser Miqui Puig: cronología sentimental de un cantante de amor (un libro sobre la fama del que su prologuista, el escritor Kiko Amat, afirma que Puig la aborda de una manera “precisa y terrible”).


[…]

 

Además del repertorio insuperable que compone sus dos primeros elepés con Los Sencillos (De placer, 1990; y En casa de nadie, 1992), a Miqui Puig le debemos joyas impecables como su canción Te quiero ahora, te quiero luego (que sonaba en su primer álbum ya solo: Casualidades). Tampoco quiero pasar por alto su sexto elepé en solitario, Escuela de capataces, publicado en 2017 en colaboración con la que era entonces su banda de acompañamiento, ACP (Asociación Cicloturista Puig o Associazione Ciclistica Popolare), o 15 canciones de amor, barro y motocicletas, dos años posterior, también con ACP.


 

[…]

 

Lo primero que le pido a Miqui Puig cuando charlo con él es que me cuente cómo es eso de hacer un grupo de música pop a los dieciocho años. Algo en lo que yo estuve involucrado a los quince años, muy levemente. (Nunca estuve finalmente, del todo, en uno).

 

“Es la mejor terapia de vida posible y se la recomiendo a todo el mundo. Es ver y pensar en grande, pero no para volverse famoso, al contrario. En mi caso, las canciones eran un vehículo de rabia juvenil, para dejar claro que ser el raro no se escoge, pasa y ya está. De esa idea partió la génesis de mi libro y ha sido el motor de mi carrera en esto de la música. La canción ante todo, ante el farsante, el tramposo, la codicia”.

 

Un disco que le llevó a dedicarse a la música fue Doce canciones sin piedad, el cuarto elepé de los granadinos 091, aparecido en 1989, y lo que escucha ahora que le sigue emocionando tanto como para seguir haciéndola es I know you’re hurting, everyone is hurting, everyone is trying, you have got to try, el primer álbum en solitario del músico británico de origen nigeriano Joshua Idehen, publicado en este mismo año 2026 en que Miqui y yo hablamos.


Ahora ya sé por qué Miqui Puig no quería ser Miqui Puig. También por qué le ha acabado gustando eso de ser Miqui Puig.

 

“Me gusta ser el Miqui de casa, del estudio, de la cabina, del micrófono, el que baila, llora y ama. Sigue sin gustarme el que sale en la televisión, el que la gente juzga sin saber qué hay detrás, el personaje construido a base de rumores y verdades a medias, especulaciones. Sigo sin gustarme en las fotos, y a pesar de las rodillas cansadas, aquí estoy. Siendo Miqui”.

 


 

Nos despedimos y, cuando ya casi le estoy diciendo adiós, caigo en la cuenta de que no sé cuál es su canción favorita de Los Sencillos, aquel grupo que tantísimos ratos buenos, buenísimos, me hizo pasar cuando todavía era joven y lo sabía: Drama, del último disco, el de 1999, Colección de favoritas, me responde.


Este texto pertenece al artículo ‘Miqui Puig no quería ser Miqui Puig, pero lo es’, publicado el 14 de julio de 2026 en Nueva Tribuna, que puedes leer completo EN ESTE ENLACE.

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