Escribe el crítico cinematográfico Juan Sardá en El Cultural que "los embarazos adolescentes encierran una contradicción insalvable en la que la excelente película La maternal hurga con talento y destellos de verdad”.
Fotografiado por Julián Elizalde, La maternal (entre las cien mejores películas españolas de la historia para FilmAffinity) es el segundo largometraje escrito y dirigido por la cineasta española Pilar Palomero, fue estrenado en 2022 y dura dos horas de excelente cine indagador y sensible. Cine en el que destacan, sobre el cuidadísimo guion y el pulso magnífico de Palomero, las interpretaciones portentosas de sus dos protagonistas: la admirable debutante Carla Quílez (galardonada con el Premio Gaudí de ese año a la Mejor actriz revelación) y la brillantísima Ángela Cervantes (acreedora del Gaudí a la Mejor actriz de reparto).
La crítica ha elogiado en La maternal “su enorme tacto”, su “mirada sensible y profunda a una realidad que se presta a los tópicos fáciles” y ser “una película tan dolorosa como emocionante” (Elsa Fernández-Santos para El País); su carácter “emocionante”, su capacidad para descubrir abismos “desde las sombras” (Luis Martínez, en El Mundo); estar llena de personalidad (Carlos Boyero, también para El País); y no quedarse en ser un mero “relato de un problema social para acercarse al notable retrato de una adolescente abocada a un prematuro proceso de madurez” (Sergi Sánchez, para La Razón).
Y yo quedé fascinado por una manera de expresar el brutal salto desde una inexistente infancia al ámbito de los adultos de una niña vapuleada por la falta de cariño y por sus escasas herramientas sociales, vivenciales, emocionales. No cabe duda de que a Palomero lo que le interesa (lo vimos en Las niñas) es llevar a la pantalla el sentido inefable del vivir de las mujeres cuando la realidad empieza a ser para ellas un juego en el que se puede perder auténticamente. Y que sabe hacerlo conmoviéndonos.



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