Ir al contenido principal

Entradas

Las palabras de la Historia

Explíqueme la situación me dicen ustedes, cada uno de ustedes; me lo piden sin saberlo, sin saber que me lo piden, me lo solicitan, más bien, porque lo necesitan, aunque ustedes no lo sepan del todo. Explíqueme la situación, yo les entiendo así, individualmente, como lo que dan en ser, un conjunto social inarmónico y complejo que habla de uno en uno, que me habla de uno en uno. Explíqueme la situación, y yo les respondo también de uno en uno, pero con las mismas palabras, las palabras de la Historia , no las del pasado, con sus palabras y las mías, con las palabras del presente, con estas palabras: LO que ocurre es que cuanto ocurrió ocurrió, pasó, se quedó allí, en el pasado. PARA SIEMPRE. LO que ocurre es que los acontecimientos acontecieron, fueron, tuvieron lugar, se produjeron, estuvieron bien mientras duraron, o fueron un horror perturbador, pero ya no pueden MODIFICARSE, manipularse, no pueden volver a su ser, fueran lo que fuesen; dejaron en un lugar inexistente s...

Lo que pensaba del Procés (y sigo pensando)

Malgastamos parte de nuestra vida en decirnos a los que ya lo sabemos que las mentiras que han engañado a tantos son eso, mentiras. Mentiras de irresponsables bañadas en el odio que los siglos no han sido capaces de barrer . Imaginemos que yo pretendiera quedarme con algo que en mi comunidad de vecinos todos pensábamos que era de todos. ¿Todos? Bueno, mejor dicho, todos admitíamos en público para no estar todo el día a la gresca que era de todos. Sigamos imaginando: imaginemos que voy yo y me lo apropio, me lo quedo, lo meto en mi casa, lo hago mío, lo identifico como mío. ¿Mío? No, antes decido hacerlo mío, sin contar con la comunidad… ¿No sería razonable creer que todo lo que pase a partir de entonces es culpa mía, aunque antes de apropiarme yo de eso un vecino me mirara mal por la escalera y el presidente de la comunidad de vecinos me prohibiera sacar mi basura antes, exactamente como se lo prohíbe por normativa a los demás? No sé. Yo creo que luego ya no sería significativo ...

Toda mi vida viviendo

Desde el útero de mi madre hasta las temperaturas de la primavera madrileña del día de hoy, desde un barrio español de cuando no sabíamos que acabaríamos con la dictadura sin disparar un tiro ni escupirle al aire hasta este barrio regido por una mujer que combatió al terror, desde un colegio de Arganzuela de maestras llamadas Sabina, Cecilia, María Teresa, hasta el lugar donde se hacen los libros para las maestras que pueden llamarse Sabina, Cecilia, María Teresa, desde un parque en una glorieta cerca del río Manzanares donde crecer jugando y jugar creciendo hasta las pantallas del futuro donde disfruto con Marga de las películas de Sánchez Arévalo, desde un instituto junto al portillo de Embajadores hasta la plaza en la que vivo y viví y vi por vez primera con más de cincuenta años la sonrisa donde llevaba toda mi vida viviendo.

El pasado, la sociedad civil y los historiadores

La Historia va al pasado sin acritud, sumida en un respeto venerable por el puro conocimiento, pero no por el mero conocimiento. Al pasado se va limpio, no para ejercer de árbitro ni traerse a ningún muerto. Y menos a matar a nadie. A eso van al pasado los que no visitan el pasado para buscar, en su destreza de futilidad inane, la hermosura, lo terrible, la ambigüedad, lo mediocre y cuanto en él haya de apariencia mágica o de certeza singular. Los historiadores de verdad, los que sabemos qué es la Historia y para qué sirve, vamos a lo pretérito para explicarle a la sociedad civil cómo ha llegado hasta aquí. No sabríamos decirla por qué ha llegado a donde ha llegado, pero sí cuáles son las principales causas de que el presente tenga este aspecto inconfundible de realidad extrañamente cercana. Este texto pertenece a mi artículo titulado ' Los historiadores de verdad' , aparecido el 5 de mayo de 2018 en Periodistas en Español , que puedes leer completo en este ENLACE ...

Capitán Fantástico es un error hermoso

U n error hermoso. Los protagonistas de esta película estadounidense de 2016,  Captain Fantastic , dirigida por Matt Ross,  los personajes, quiero decir, afirman que lo que hace el principal de ellos, interpretado excelentemente por Celta de Viggo Mortensen , es algo bello aunque equivocado. Y eso me suena, me suena a paraíso utópico, como los que explica tan bien mi amigo  Rafael Herrera Guillen  en su Breve historia de la utopía , me suena a justificación del dislat e, a la llamada justicia poética que casi siempre adjudicamos a lo que no pudo ser pero que ahí queda como remate extravagante de lo asombroso. Pues bien, esta película de pomposo e inexplicable título, lo que nos cuenta es a todas luces un error diabólico, el de un tarado que pretende sustituir a la sociedad por el conocimiento libresco, por el adiestramiento gimnástico y por la temeridad moral del obedecer mientras os creéis libres.  Esta película que rinde un culto graciosete a Chomsky...

¿La política es un conflicto o es el ámbito donde se resuelven los conflictos?

Dice el  Diccionario del Diablo , de  Ambrose Bierce , que  política  es un ‘conflicto de intereses disfrazado de lucha de principios’, es el ‘manejo de los intereses públicos en provecho privado’.   Bierce reproduce certeramente esa forma de pensamiento a la que no me atrevo a tildar de  escuela  porque es más una corriente vulgar, popular en el sentido de numerosa, una corriente, descabezada, de gente que considera que el mundo donde se toman las decisiones que gobiernan nuestras vidas está poblado de personas interesadas en su propio interés, únicamente. Esto tiene mucho jugo, este decir tiene mucho juego, también. Conflicto de intereses  carente de creencias  pero disfrazado de combate de ideas, de respetables ideas. Eso por un lado. Por otro, la política es para los  biercinos  —para los que no saben que opinan lo mismo que el ¿intelectual, pensador? estadounidense que  desapareció en la Revolución Mexicana  ...