El primer libro del escritor español Luis del Gozo es una espléndida colección de (veintidós) relatos titulada De la muerte y otros lugares exóticos, un debut de muchísimo mérito que vio la luz a finales de 2022. Cuentos cortos los de Del Gozo, cortos y medidísimos, escritos con una precisión de narrador bueno, avezado. Algo impropio de una primera obra. Una primera obra divertida, sugerente, fenomenal.
El Anunciador y los muertos que no se morían; los
finales hermosos, ese acabarse el mundo, el sonido tardío de un timbre; la
hora incierta de aquel ensayar la muerte en los años en que todo podía
ocurrir; Oglinda, una ciudad inexistente donde nadie es dueño de su
reflejo, Oglinda, que tal vez sea más cierta que el Madrid de Del Gozo y mío; dolencias
de familia, capital: Harare; la espera de Damián, el extraterrestre,
que tan bien se le daba beber agua de los botijos; a Carla, que se le morían
todos los angelitos, los ángeles perdidos, cuando estaba a punto de ser
mujer; el bigote que le creció al amigo invisible de Pedro; […] no es mi
madre la Adelaida de las mudanzas; la semana exacta que duran las
lágrimas de los desopilantes (e imbéciles) kenarlik; […] el don
de la oportunidad de papá muérese que se muere; la burocracia
infernal y los no susodichos bisoñés, tres, tres bisoñés; señales celestiales
que son señales de andar por casa (o irse); […] y, al final, lo que hubo fue la
prohibición de las tormentas, de tal manera que ya únicamente nos queda
“esta lluvia dormida”.
Lo de Luis del Gozo acaba por resultar fascinante porque la lectura de
todos estos pequeños cuentos enormes es satisfactoria, divertida, un
empapamiento de literatura dibujada con un pulso magistral hacia la pequeña
alma de quien lo único que busca en un libro de ficción, en un libro como este
de cuentos, es ese afán desmedido por la grandeza que llevan a cabo algunos
escritores sin que se note ni el afán, ni lo desmedido ni el deseo de grandeza.
No sé en qué consiste la magia de la escritura, pero sí sé qué es la maravilla
de reconocerla sin más esfuerzo que el gusto por el arte. Arte como el de este
escritor casi novel a quien, por cierto, tengo el honor de conocer
personalmente.
Gracias, Luis. Gracias, de corazón. Vayan para ti estas palabras mías:
El esqueleto de la ansiedad asesina.
Morirse a manos del miedo de uno mismo a la muerte. Morirse para no estar
muerto. ¿Quién no ha visto alguna vez el guiño apayasado de la muerte en el
helador espejo de la torpe realidad?
Este texto pertenece a mi artículo ‘Un fabuloso libro de cuentos escrito
por Luis del Gozo’, publicado el 11 de febrero de 2023 en Narrativa
Breve, que puedes leer completo EN ESTE ENLACE.

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