Groenlandia llegó en 1980 para ayudar a poner punto final en España al pasado. 1980, el año en que ETA fue más asesina que nunca, el año del primer film de Pedro Almodóvar, Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón; y del primero de Fernando Trueba, Ópera prima, o de una joya extraña y oscura, Arrebato, de Iván Zulueta. Y es casi por encima de todas las cosas el año del estallido maravilloso del pop español hijo de los nuevos tiempos de la Transición, el año del lanzamiento de espléndidos grupos como Nacha Pop, Mamá, Los Secretos, Radio Futura, Alaska y Los Pegamoides, Zombies y su Groenlandia, incluida en su elepé de debut Extraños juegos…
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| Guillermo Pérez Villalta: Personajes a la salida de un concierto de rock, 1979. [Tesa es la que fuma.] |
Con Groenlandia viajamos a los anillos de Saturno como si durmieran al otro lado de nuestro río Manzanares, en Usera.
Cuando yo desperté a los días de estar enamorado de la
moda juvenil y viajar a Groenlandia, el futuro ya estaba aquí. Zombies
lo sabían. Y nosotros también.
Aquella canción de 3 minutos y 45 segundos hizo que mi
juventud fuera más divertida y, por tanto, mejor. Gracias, Bernardo Bonezzi.
Éramos tan jóvenes, éramos como estrellas recién
bautizadas.
“Todas las secuencias han
llegado a su conclusión, el tiempo no puede esperar. Atravesaré el mundo y
volando llegaré hasta el espacio exterior.
Y yo te buscaré en
Groenlandia, en Perú, en el Tíbet, en Japón, en la isla de Pascua. Y yo te
buscaré en las selvas de Borneo, en los cráteres de Marte, en los anillos de
Saturno.
Cruzando amplios mares, escalando
altas montañas, descendiendo los glaciares; a través de desiertos, las junglas
y los bosques, quizás te encuentre alguna vez.
Y yo te buscaré en
Groenlandia, en Perú, en el Tíbet, en Japón, en la isla de Pascua. Y yo te
buscaré en las selvas de Borneo, en los cráteres de Marte, en los anillos de
Saturno.
Atravesaré el mundo… Y yo
te buscaré en Groenlandia…”
El pintor Guillermo Pérez Villalta fue el autor del diseño gráfico de aquel single, producido por Honorio Herrero, en el que tocaban Zombies, es decir, Massimo Rosa al bajo, Álex de la Nuez a la guitarra y coros, Miguel Ordóñez a la percusión y coros, Tesa Arranz también a los coros, y Bernardo Bonezzi, autor de la canción y voz principal, a las guitarras, al melotrón y al sintetizador.
Por cierto, en el single (que tenía en la cara B el extrañísimo instrumental La venganza de Cthulhu) lo ponía bien claro, Groenlandia se titulaba en realidad Groenlandia (cruzando el Universo).
Y no, en Extraños juegos, el álbum que incluía Groenlandia, no había ninguna canción que se acercara a su inmensa categoría de joya pop española para la eternidad. Ni siquiera las aceptables Contacto en Zurich o la que da título al elepé.
Groenlandia, también a mis 17.



En su época no supe apreciar la frescura de esta canción de armonías básicas, mensaje romántico y corte adolescente. Yo procedía de una década anterior plagada de batallas con los grises, conciertos de grupos chilenos y sudamericanos expatriados o perseguidos por las feroces dictaduras del cono sur, rock de barrio o evolucionado a lo sinfónico o experimental... en fin, que este tipo de música nueva y fresca me parecía, sencillamente, babosa. Mi deriva lógica de los 80 tendió al punk, hardcore y metal, aunque seguí escuchando jazz-rock, progresivo, algo de flamenco y música variopinta, siempre con un punto de calidad. Pero el ambiente de las noches del Madrid de los 80, conocer a los innumerables colegas que pululaban por los baretos en tribus diversas, disfrutar con los conciertos que brotaban como setas en los sitios más inesperados, oír la música en el Penta hasta largarnos con el cocodrilo en busca de más noche after hours, me hizo acercarme a ese ambiente arrollador y zumbón que ya forma parte inseparable de mi pasado, y que ahora recuerdo con verdadero cariño.
ResponderEliminarFuimos muchos los que nos caímos del caballo, pasando de inmediato de Jethro Tull a los Clash, de Yes a Radio Futura.
EliminarAsí es, aunque la buena música siempre será bienvenida como la mejor de las compañías
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