La primera novela del escritor venezolano Carlos Silva Benítez se titula Animales vestidos y apareció impresa por vez primera en 2023. Podría decirse de ella que es una novela del oeste si no fuera porque su propio autor prefiere presentarla como una arepa western, el primer arepa western jamás escrito, que se desarrolla en la Venezuela de aquella guerra de independencia contra el dominio español. Aquella guerra de emancipación que fue especialmente, y más que ninguna otra cosa, una guerra civil, como el propio Silva Benítez se preocupa por mostrar en esta singular narración en la cual, por supuesto, Simón Bolívar no es ningún héroe. Desplacémonos hasta 1813 con aquellos animales vestidos.
Es muy esclarecedor el hecho de que la novela tenga un prefacio escrito por una historiadora, María Soledad Hernández Bencid, que nos desentraña, antes de empezar nuestra lectura, la coyuntura histórica en la que transcurre aquélla. […] Hernández Bancid considera que la novela, la ficción y la historia “son términos independientes que al amalgamarse dan origen a una trama que puede ser el espejo de una compleja realidad”. Es esa realidad, tan difícil de descifrar, “la que le sirve de andamio” a Silva Benítez para escribir esta ficción histórica: “frente a los numerosos vicios que han plagado de imprecisiones el estudio y la enseñanza de nuestra fragmentada y manipulada historia nacional, celebramos el trabajo del novelista Silva Benítez, quien, desde la ficción y el encuentro, pretende despertar en los lectores el interés por un pasado reciente acercándolos a la realidad y no divorciándolos de ella”.
En mi conversación mantenida con el autor de Animales vestidos,
llegados a este punto, él me dijo que…
La palabra clave aquí es espejo,
que no muy sutilmente apellida al antagonista de la novela. Así, a través del
duelo inevitable que sella el destino de dos inmigrantes españoles, personajes
protagonistas, el texto refleja la actual Venezuela, saqueada por la corrupción
y la avaricia de gobernantes que se identifican ideológicamente con un dogma
bolivariano cuyas raíces se aferran menos a la historia y más a un cuento.
[…]
Si bien lo más habitual es que necesitemos el oportuno glosario que cierra
el volumen para poder discernir el significado de las docenas de palabras
propias del ámbito en que transcurre lo que se nos cuenta.
Esas palabras están salpimentadas por puro placer
costumbrista, intentando no entorpecer la legibilidad sino añadir notas
coloridas, le escucho a Silva Benítez.
“Unos argumentaban que el madrileño
había traído la muerte a casa, otros que precisamente era quien los había salvado”.
El escritor se sinceró conmigo así:
Me alegra que hayas reparado en este punto, pues la
jugada ha sido desafiar y desmontar la versión de la "Historia
Patria" como un apátrida, siendo yo nacido en Venezuela, nacionalizado
español, lanzando una piedra contra el mito fundacional venezolano y
otorgándole escalas de grises a los mal llamados héroes y villanos de la épica
criolla.
La Historia, tan necesaria y tan escribible una y otra vez: que no te
cuenten nunca el pasado, lo que ocurrió, como si así justificaran su propia
existencia o todos sus males.
A casa, tal como el vaquero de Toy
Story acaba una de las entregas de esa saga memorable (que nada tiene que
ver con la novela de Silva Benítez) y tal como finaliza Animales vestidos,
regresándonos con el héroe a casa. O no, que tal vez el final de esta novela
sea otro. Tú decides. Porque leerla, la tienes que leer. Te perderías, de lo
contrario, este pequeño gran acierto.
Este texto pertenece a mi artículo ‘La Venezuela
saqueada en la novela Animales vestidos de Silva Benítez’, publicado
el 14 de abril de 2023 en Narrativa Breve, que puedes leer
completo EN ESTE ENLACE.


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