Ir al contenido principal

Tamara Tenenbaum, Erika Halvoresen y Lali Espósito: magia en el fin del amor


La serie argentina de televisión El fin del amor es una magnífica muestra del arte cinematográfico fuera de las tradicionales pantallas de las salas de cine.

La amistad, el amor, la vida en pareja, quererse a sí mismo, saber amar, saber divertirse, y, sobre todo, hacerse demasiadas preguntas: más preguntas de las que se pueden contestar a lo largo del tiempo en que vivimos, mientras sabemos que nuestro transcurrir aquí, en este pedazo ridículo de eternidad, obedece a menudo a un plan b, no siempre nuestro… Todo eso es El fin del amor, pero desde el punto de vista femenino, en un entorno de mujeres instaladas en un mundo machista (¿machirulo?) al que se le ha desnudado ya por completo y que se desmorona lentamente ante el asalto razonable de una conciencia femenina abiertamente feminista. Todo eso y, además… una comedia. Una comedia divertida, pero no alocada.


Estrenada en 2022, esta “historia íntima y sensible pero que al mismo tiempo alcanza la dimensión de exponente generacional" (según escribe Diego Batlle en OtrosCines), es una creación de Erika Halvorsen (su showrunner, como se dice cada vez más) escrita por ella junto a la auténtica inspiradora (es mucho más que eso), la escritora argentina Tamara Tenenbaum, cuyo exitoso ensayo El fin del amor, querer y coger, tres años anterior, es el argumento de la misma. La serie ha sido brillantemente dirigida por Leticia Dolera, Daniel Barone y Constanza Novick (cada uno dirige un número determinado de sus 10 capítulos, de una cabal duración de una media hora cada uno) y fotografiada de una forma magnífica por Luciano Badaracco, Leandro Filloy y Nicolas Trovato.


Lo que termina de hacer excelente a esta serie perfecta (esta “mirada generacional que resulta genuina, que quizás se adhiere a ciertos clisés, pero lo hace desde un humor honesto, sin falsos cinismos ni superaciones impostadas", como leo a Paula Vázquez Prieto en La Nación) es la obra de arte interpretativo que lleva a cabo la actriz Lali Espósito, productora ejecutiva y protagonista (ella es Tamara, Tamara Tenenbaum) de El fin del amor. Pero no puedo dejar de ensalzar notablemente la aportación majestuosa de otras de las dos intérpretes de esta serie argentina. Verónica Llinás (la madre de la protagonista) y Brenda Kreizerman (su amiga de la niñez). Como el elenco es descomunal, no me queda otra que mencionar a las fenomenales Vera Spinetta, Julieta Giménez Zapiola, Mariana Genesio Peña, Candela Vetrano, Martina Campos y Lorena Vega, así como a los dos únicos actores con un papel relativamente importante: Alejandro Tantanian, Mike Amigorena y Andrés Gil.

Judaísmo (ortodoxo) y cultura pop. Trauma y presente inconsolable, divertido, lleno de futuro. Y de pasado. Pero siempre con una sonrisa en la boca. Lloremos alguna vez, pero disfrutemos cuando estemos disfrutando. Ese es un poco su lema: saber disfrutar cuando se disfruta. Un poco el mío.

Comentarios

Grandes éxitos de Insurrección

You Can't Always Get What You Want, de The Rolling Stones; LA CANCIÓN DEL MES

Romería, ese extraordinario baile sobre la tumba paterna de Carla Simón

Mucha fe en Poquita fe (2)