La primera vez que escuché la canción Almost grown, de Chuck Berry, fue viendo aquella maravilla cinematográfica que es American Graffiti, el segundo largometraje de George Lucas, una gozada estrenada en 1973 (yo la disfruté algunos años más tarde) que contaba con una banda sonora musical de primer orden.
El músico estadounidense Chuck Berry tuvo una dilatada carrera artística.
Nacido en 1926 (en la ciudad de San Luis, en el estado de Misuri), fue, allá
por la década de 1950, uno de los artífices del rocanrol (uno de aquellos que,
como dice Bruce Springsteen, “lo originaron todo”), una de sus primigenias
figuras como creador y cantante, un guitarrista modélico muy influyente como
compositor y como intérprete. El muy destacable periodista musical
español Diego Manrique le ha llegado a llamar “el padre negro del rocanrol”, y
de él escribió que le cabe “la distinción de haber proporcionado dimensión
mítica e identidad a esa música”. Para otro periodista musical español, Julio
Valdeón Blanco, el creador de Almost grown es “el hombre que patentó el
rocanrol”.
En su Breve historia de la música, el musicólogo Javier María López
Rodríguez considera que “puede considerarse a Berry como uno de los más
importantes a la hora de definir las temáticas roqueras vinculadas directamente
con la inquietud adolescente, amén de marcar un antes y un después en la forma
de tocar la guitarra eléctrica”.
Pero es que, además en 2017, el año de su fallecimiento, fue capaz de
publicar uno de los mejores discos de música pop (lo suyo era, ya digo, el
rocanrol, y rocanrol grabó hasta el final de sus días) de aquellos meses: Chuck.
Almost grown es una de sus muchísimas joyas, una canción fabulosa, como tantas de las que compuso y tocó por medio mundo. Un breve, dura 2 minutos y 21 segundos, y marca de la casa disparo al corazón de las nuevas generaciones ansiosas de aquellos ritmos feroces y felices. Es posterior a Maybellene, de 1955; Roll over Beethoven, un año posterior; School days, Too much monkey business y Brown eyed handsome man, de 1957; o Sweet little sixteen, Johnny B. Goode, Carol y Rock and roll music, de 1958.
“Yeah 'n' I'm doin' all right in school
They ain't said I broke no rule
I ain't never been in dutch
I don't browse around too much
Don't bother me, leave me alone
Anyway I'm almost grown
I don't run around with no mob
Got myself a little job
I'm gonna buy me a little car
Drive my girl in the park
Got my eye on a little girl
Ah, she's really out of this world
When I take her to the dance
She's got to talk about romance
You know I'm still livin' in town
But I done married and settled down
Now I really have a ball
So I don't browse around at all”
“No me molestes, déjame en paz.
De todos modos, casi soy mayor”.
Fue grabada el 17 de febrero de 1959 en los (muy reputados) estudios de
grabación de la discográfica Chess Records, en Chicago, y apareció encabezando
poco después un single sin cara B definida, acompañada en el otro lado del
disco por otra canción también compuesta por el propio Chuck Berry: Little
Queenie (aquella inspiradora de la extraordinaria canción de T Rex Get
it on en 1971). En julio de aquel año 59 formaría parte de su tercer elepé:
Chuck Berry is on the top.
Producida por los hermanos de origen polaco Leonard y Phil Chess, los co
fundadores de Chess Records (donde grababan, nada más y nada menos, además del
propio Berry: Muddy Waters, Bo Diddley, Sonny Boy Williamson, Willie Dixon y
Howlin Wolf), en Almost grown participaron junto a Berry, que cantó y
tocó la guitarra, tres músicos de sesión de los estudios de Chess: Johnnie
Johnson al piano (¿en quién Berry se inspiró al componer Johnny B. Goode?,
eso dicen algunos), el destacadísimo Willie Dixon al bajo y Fred Below a la
batería, en tanto que los coros corrieron a cargo de una joven Etta James (and
The Marquees, uno de los nombres del grupo vocal Harvey & the New
Moonglows, que incluía a un jovencísimo Marvin Gaye, cuando aún no había
añadido la ‘e’ final a su nombre artístico).
Nadie le ganaba a Chuck Berry por aquel entonces escribiendo y cantando
sobre la alegría y el dolor de crecer: Almost grown volvía a
demostrarlo.
Animals, The Lovin’ Spoonful y Small Faces versionearon Almost grown
en la década de 1960. También The Flamin’ Groovies, a lo largo de su dilatada
carrera, la interpretaron en ocasiones en directo. Pero a mí me gusta
especialmente cómo la recreó David Bowie el 3 de enero de 1971 en un concierto
para la BBC recogido en uno de los programas de John Peel: esa versión fue publicada
en un disco que yo compré nada más aparecer, en 2000, titulado Bowie at the
Beeb (The best of the BBC radio sessions 68-72). Al gran Bowie (que tocaba
además la guitarra y teclados) le acompañaban en aquella actuación Trevor
Bolder al bajo, Mick Woodmansey a la batería y Mark Carr-Pritchard y Mick
Ronson a la guitarra. Las voces de los coros las pusieron Dana Gillespie,
Geoffrey Alexander, George Underwood y el propio Ronson. Jeff Griffin produjo
la grabación.


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