Pocas personas logran ser añoradas nada más conocerse
que ha llegado el momento de su adiós.
Zinedine Zidane ha dejado huella en la historia del Real Madrid y del fútbol mundial.
Maravilló al mundo vestido de corto, sobre el césped, donde con tanta clase
bajaba el balón para jugarlo como sólo él sabía. Podríamos deshacernos en
elogios ante su categoría como jugador, pero debido a la abundancia de
artículos y declaraciones de tantos profesionales que se han rendido ante tal
evidencia, expliquemos qué ha sido Zinedine para el Real Madrid, a nivel de
éxitos. O mejor dicho, qué es y siempre será, pues su legado es imborrable como bien apunta su antiguo compañero y ya
ex pupilo Sergio Ramos.
Zidane llegó como el jugador más caro de la historia
(en ese momento) a un equipo que presumía de haber ganado 8 copas de Europa. Hoy abandona la institución habiendo elevado
dicha cifra a la friolera de 13 títulos.
En las 5 ediciones de la Champions en las que el Madrid quedó campeón del
torneo, el francés estaba presente en el primer equipo. Buena prueba de ello
fue el tanto que anotó en la final de
Glasgow, el mejor en la historia de la competición, con permiso de Bale. Quién le iba a decir a una
afición que ya idolatraba al francés, que vería como en su vuelta al equipo
como entrenador multiplicaría sus éxitos. La consecución de la décima se
produjo con él en el banquillo, como segundo técnico. Al año siguiente el galo
comenzaría su andadura en solitario en el Castilla.
Quién sabe si es mera coincidencia que el único año del último lustro en el que
el Madrid no se alzó con el trofeo también es el único en el que Zidane no
estaba presente en el cuerpo técnico. El resto, como suele decirse, es
historia.
Cogió un equipo hundido y lo hizo campeón de Europa tres años consecutivos cuando ningún club había
logrado revalidar el título con el nuevo formato. Tuvo sus críticas, que no
fueron pocas, pero, como suele pasar en la vida, una vez que se va es cuando se
le está aprendiendo a valorar. No así lo hicieron los jugadores, que le
admiraban desde el primer entrenamiento. Lo dieron todo por él y él lo dio todo
por ellos. Ahí tienen el secreto del
éxito. No es la disposición táctica, la estrategia, ni siquiera quiénes
juegan. Es la fe ilimitada, el empuje,
el todos a una, el no bajar los brazos. Es el Real Madrid.
Gracias
por tanto Zidane, hiciste más bonito este deporte. Primero
con tu fútbol, luego con tu sencillez, humildad y elegancia que siempre tuviste
en el campo y siempre tendrás fuera de él. Has devuelto el señorío al Real
Madrid. El de la nobleza combinada con una eterna lucha que acaba en victoria.
Siempre será tu casa.


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