En general la vida no lo pone fácil. No ya porque los amos del mundo sean tipos protegidos por ejércitos y poderes fácticos de todo tipo que les permiten ejercer poder de forma omnímoda. Es más bien porque no siempre la maldad es como la de Trump o Musk , que se sabe que son malos sin grandes reflexiones. Al contrario de lo que sucede en el cine pueril, definir con precisión la frontera del Mal siempre fue complejo. Yo sin ir más lejos…Siendo un varón europeo de cierta edad y heterobásico, doy ya motivos suficientes a los oprimidos del mundo para que me sitúen en el territorio de los malvados. Suelo pensar que no soy mal tipo, pero quizá sea porque a uno le gusta sentirse víctima antes que verdugo. Lo tengo más que comprobado: ser humano –o humanoide– consiste entre otras cosas en resultar infinitamente más sensible a las afrentas que recibes que a las que tú descargas sobre tus congéneres . Vale, seguramente yo también soy malo. De ello es síntoma que entre quienes me detestan, ...