Uno lee un libro que le parece fascinante y uno se nutre durante unos días de una literatura intensa donde cada frase es exacta en su valor poético y narrativo, donde los personajes sufren porque son mucho más que seres de papel, de tinta, donde lo que se le cuenta a uno es un mundo en el que la desolación desprende esa belleza que sólo puede provenir del arte... Y uno comprende al finalizar ese l ibro que tal vez no haya entendido muy bien lo que el autor haya querido contarle al redondear su novela con lo que lejos de ser su esencia a uno le parece un pegote falaz que desacredita el resto de la obra perfecta. Pero claro, uno es nada más que un lector que tal vez tendría que haberse negado a dejarse llevar por la magia del relato y limitarse a ser eso, un lector que disfruta de lo que otro ha escrito. No para él, en este caso. Niños en el tiempo es una novela de Ricardo Menéndez Salmón .
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.