El álbum discográfico AngelHeaded hipster: The songs of Marc Bolan & T. Rex fue grabado en 2019 y a comienzos del año siguiente: es un homenaje a Marc Bolan, por tanto, también a T. Rex. Fue el último proyecto concebido como tributo a un artista musical de los muchos que dirigió y produjo el estadounidense Hal Willner, experto en este tipo de registros y eventos en los que participa una gran variedad estilística de músicos. Willner murió cinco meses antes de que saliera a la luz esa extraordinaria obra que es AngelHeaded hipster, en abril de 2020, durante los comienzos de la pandemia de COVID-19, debido a complicaciones de salud provocadas por el virus.
En las notas del encarte interior del álbum,
Willner, que escuchaba a Bolan ya cuando lideraba Tyrannosaurus Rex, antecesor
de T. Rex), escribió ‘La explicación del productor: el largo y extraño viaje de
AngelHeaded hipster’: Willner cuenta que redescubrió a Bolan cuando se
encontró en una tienda Electric Warrior (ya un disco de T. Rex), aquel álbum que se convirtió
en su “disco para alegrarme de todos los tiempos”, hasta llegar incluso
a hacerle bailar (“y yo no bailo”). Poco después, la música de Bolan solamente
fue para él ese tipo de placer culpable que evitamos al volvernos unos
snobs categóricos. Cuando, muchas décadas más tarde, Kate Hyman le propuso que,
dado que la discográfica BMG quería publicar un disco conceptual con varios
artistas interpretando la música de Marc Bolan, fuera él su productor.
“Mientras
escuchaba y me familiarizaba con todo el trabajo de Bolan, descubrí que este
tipo era en realidad un gran compositor. Canciones como Life's a gas, Ballrooms
of Mars, Dawn storm, Teenage dream y muchas más son canciones
geniales. Me sumergí en este artista escuchando todo, hablando con expertos y
fanáticos de Bolan, investigando sus críticas y entrevistas, y descubrí que ya casi
nunca se hablaba de Bolan como compositor en nuestros días”.
Y eso fue lo que hizo Willner: homenajear al
creador de canciones que fue Marc Bolan, al compositor Marc Bolan. No al
artista glamouroso incrustado en la fama allá en la primera mitad de la década
de 1970. Al creador. Todas las canciones que suenan en AngelHeaded hipster:
The songs of Marc Bolan & T. Rex son composiciones suyas.
Por su parte, el periodista musical estadounidense David Fricke, en ese mismo encarte, escribió que el álbum es “el último de los monumentos caleidoscópicos del productor Hal Willner, tanto en los escenarios como en los discos, erigidos al lenguaje universal de los grandes compositores”.
“Más de cuarenta
años después de su marcha, AngelHeaded hipster es Bolan renacido con un giro:
el compositor y confesor serial que nunca dejó de creer en la salvación del
rock & roll, especialmente en la suya propia. ‘Verás, nací siendo una
estrella’, dijo en una ocasión Bolan rotundamente, en un momento en el que no
podía hacer nada malo. ‘Sé que soy bueno. Siempre he creído que algún día otras
personas lo reconocerían, y he demostrado que tenía razón’. Él nunca sabrá cuánta
razón tenía”.
El título del álbum dedicado a Bolan está
sacado de un famoso poema, ‘Aullido’ (Howl en su original en inglés),
tenido por una de las obras más importantes de la Generación Beat, escrito en
1955 por el poeta estadounidense Allen Ginsberg y publicado un año después en
su libro Aullido y otros poemas. ‘Aullido’, que según Fricke, ya era
rocanrol en sí mismo cuando el rocanrol acababa de nacer, comienza (traducido a
mi idioma) así:
“He visto las
mejores mentes de mi generación destruidas por hambrientas histéricas desnudas,
por las calles de
los negros al amanecer en busca de un colérico pinchazo,
hipsters con
cabeza de ángel ardiendo por la
antigua conexión celestial con la estrellada dinamo de la maquinaria nocturna,
que pobres y
harapientos y ojerosos y drogados pasaron la noche fumando en la oscuridad
sobrenatural de apartamentos de agua fría, flotando sobre las cimas de las
ciudades contemplando jazz…”
Digamos que los angelheaded hípsters
serían aquellos individuos a los que se les ha santificado civilmente
por su simple negativa a ser parte de los aspectos mundanos de la sociedad
moderna. Algo así. Bolan, por ejemplo. Como escribe Fricke en las notas del
álbum, recogiendo las palabras de Ben Gerson en su reseña para la revista Rolling
Stone de aquella obra maestra de T. Rex que es Electric Warrior, de
1971, “Marc es uno de los eternamente precoces, destinado a vivir fuera del
mundo de los adultos para siempre”. Y lo sabía.
En el poema de Ginsberg, hipster es
una palabra proveniente del ámbito del jazz que, en aquellos tiempos, mediados
de la década de 1950, se refería en Estados Unidos a tipos bohemios o
existencialistas que normalmente no tenían mucho dinero ni trabajo regular pero
que estaban muy al corriente de lo que pasaba en el propio mundo jazzístico,
sin ir más lejos. Años más tarde esa palabra evolucionó, ya con un sentido muy
diferente, a hippie, y de un tiempo a esta parte hace referencia a algo
aún más distinto.
Por cierto, Hal Willner había colaborado con
Ginsberg en alguna de sus recopilaciones de poesía, quizá la mejor: en 1997, se
publicó un disco con lecturas de sus poemas que llevó el nombre de The lion
for real, donde, bajo la dirección y producción de Willner, junto a la voz
del poeta, se escuchaba la música de Bill Frisell, Gary Windo, Lenny Pickett o
Marc Ribot.
Con Marc Bolan, lo que hizo Willner (en tanto que alma mater de semejante homenaje concebido por Bill Curbishley y Ethan Silverman, dándole un sentido pleno de álbum musical hecho de una pieza pero ensamblando muchos ecosistemas artísticos) fue dignificar su legado compositivo ayudándose de los arreglos, sobre todo, de Steven Bernstein, Thomas Bartlett, J. G. Thirlwell, Eli Brueggemann y Steve Weisberg. Las canciones, grabadas principalmente en el estudio The Village, en Los Ángeles, las interpretaron Nick Cave, Joan Jett, Devendra Banhart, Lucinda Williams, Peaches, BØRNS, Beth Orton, Gaby Moreno, U2 y Elton John, Father John Misty, Maria McKee, Marc Almond, Todd Rundgren, David Johansen, Sean Lennon y Charlotte Kemp Muhl, Victoria Williams con Julian Lennon, también Kesha, King Khan, John Cameron Mitchell, Emily Haines, Perry Farrell, Elysian Fields, Gavin Friday, Nena, Helga Davis y Jesse Harris, con los coros de Richard Barone y Jenni Muldaur (en cuatro canciones cada uno) y el hijo de Bolan y Gloria Jones, Rolan Bolan (en la canción que abre y en la que cierra el disco), y las aportaciones de, sobre todo, los músicos Donald Fagen, Mike Garson, Bill Frisell, Jack Shit, Wayne Kramer, Pete Thomas, Van Dyke Parks y Marc Ribot, además del propio Willner y sus sintetizadores.
Hal Willner había nacido en la ciudad
estadounidense de Filadelfia en 1956, aunque se trasladó a Nueva York dieciocho
años más tarde. Ya estaba trabajando en estudios de grabación a finales de la
década de 1970, y en el año 1980 se responsabilizaba de la producción musical del
afamado programa televisivo Saturday Night Live. Productor de estrellas
como Marianne Faithfull y Lou Reed o Lucinda Williams, Willner llegó a sacar un
álbum propio.
El 11 de abril de 2020, cuatro días después
de su fallecimiento, Saturday Night Live le despidió con una sentidísima
interpretación coral de la canción de Lou Reed Perfect day a cargo de
muchos de los participantes en el programa a lo largo de los años.
Los álbumes conceptuales dedicados a
distintas personalidades musicales de singular recuerdo producidos por Hal
Willner fueron los siguientes: Amarcord Nino Rota (1981, rinde homenaje
al compositor italiano Nino Rota con reinterpretaciones de su música para
películas de Federico Fellini por parte de músicos de jazz, como Wynton y
Branford Marsalis, Carla Bley o Bill Frisell, además de Debbbie Harry), That's
the way i feel now: a tribute to Thelonious Monk (1984, con Dr. John,
Donald Fagen, Peter Frampton...), Lost in the stars: the music of Kurt Weill
(1985, donde tocan Sting, Van Dyke Parks, Lou Reed, Tom Waits, Todd
Rungren, Aaron Neville, Charlie Haden, Marianne Faithfull, entre otros
colosos), Stay awake: various interpretations of music from vintage Disney
films (1988, con reinterpretaciones de canciones de películas de Walt
Disney por artistas como Sun Ra, Michael Stipe, Ringo Starr, Yma Súmac, Tom
Waits, Bonnie Raitt, Sinéad O'Connor, James Taylor, Harry Nilson, Suzzane
Vega…), Weird nightmare: meditations on Mingus (1992, el homenaje a
Charles Mingusa cargo de Bill Frisell, Vernon Reid, Henry Rollins, Keith
Richards , Charlie Watts, Leonard Cohen o Elvis Costello), un nuevo homenaje a
Weill, en forma de programa televisivo, con su consiguiente álbum discográfico,
titulado September songs: the music of Kurt Weill (1994, ahora con Nick
Cave y PJ Harvey, entre otros muchos, en el que repiten Lou Reed y Charlie
Haden), Stormy weather: the music of Harold Arlen (2003), también un
álbum salido de un programa de televisión especial, con Rufus Wainwright,
Debbie Harry y Eric Mingus, por ejemplo), Leonard Cohen: i'm your man (2006,
banda sonora de un documental dirigido por Lian Lunson, donde entre los
intérpretes que en él participaron, en un espectáculo en vivo, destacan Nick
Cave, Jarvis Cocker, Beth Orton, Rufus Wainwright, Martha Wainwright, Teddy
Thompson, Linda Thompson, Antony, ahora Anohni, Kate & Anna McGarrigle, junto
a las coristas de Cohen Perla Batalla y Julie Christensen), y los dos álbumes recopilatorios
de canciones marineras Rogue's gallery: pirate ballads, sea songs, and
chanteys (2006 y 2013, con Richard Thompson, John C. Reilly, Nick Cave, Loudon
Wainwright III, Bryan Ferry, Bill Frisell, Joseph Arthur, Sting, Rufus
Wainwright & Kate McGarrigle, Bono, Lucinda Williams; o Shane MacGowan, Robyn
Hitchcock, Beth Orton, Sean Lennon & Charlotte Kemp, Tom Waits y Keith
Richards, Iggy Pop, Macy Gray, Ed Harcourt, Patti Smith & Johnny Depp, Frank
Zappa & The Mothers Of Invention, Michael Stipe & Courtney Love, Marc
Almond, Dr. John, Todd Rundgren, Broken Social Scene, Marianne Faithfull y Kate
& Anna McGarrigle, Michael Gira, Jenni Muldaur, Matthew Sweet & Susanna
Hoffs, entre otros).
Entre los conciertos temáticos dirigidos
musicalmente por Willner destacan el de 1991 para homenajear a Tim Buckley, el
llamado Proyecto Doc Pomus de 2001, Came So Far for Beauty, una velada de
canciones de Leonard Cohen, 2003-2006, varios para honrar el arte de Neil Young,
el de 2004 con la música de Randy Newman como protagonista, y otros dedicados a
Bill Withers (2008), Lou Reed (2016), Bob Dylan (2018)…
Las canciones que más me gustan de AngelHeaded
hípster… son, por encima de todas, el espectacular y hermosísimo Dawn
storm, de BØRNS (una canción del repertorio de Bolan en la que nunca había
reparado y que aquí, con los arreglos de Steve Weisberg, suena sublime hasta
hacerme revisarla en su forma original y por fin apreciarla); y, además, Cosmic
dancer, por Nick Cave (con los arreglos hechos por él mismo junto a Willner
y Eric Gorfain); Life’s a gas, por Lucinda Williams (con los arreglos de
Thomas Bartlett); I love to boogie, por King Khan (con los
arreglos de Steven Bernstein); Beltane walk, por Gaby Moreno (con los
arreglos de Weisberg); Main man, por Father John Misty (mi segunda favorita del disco, también arreglada por
Weisberg); y Mambo sun, por Sean Lennon y Charlotte Kemp Muhl (con los
coros de Father John Misty y los arreglos de Bernstein). El disco finaliza con
la interpretación que Gavin Friday y Maria McKee hacen de dos canciones de Marc
Bolan, She was born to be my unicorn / Ride a white swan (pertenecientes
cada una a las dos marcadas épocas del artista inglés, la de Tyrannosaurus Rex
la primera, y la de T. Rex la segunda; aquí arregladas por Weisberg).
En 2022 se estrenó el documental AngelHeaded hipster: The songs of Marc Bolan & T. Rex, de 95 minutos de duración, dirigido y escrito por Ethan Silverman para completar todo lo relacionado con aquella grabación producida por Willner.




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