Facsímil. Libro de ejercicios es la séptima obra del escritor chileno Alejandro Zambra. Publicado en 2014, Facsímil es difícilmente clasificable, pero de querer hacerlo yo lo definiría como un libroderelatosenvueltocomosinoquisieraserlo.
Antes de comenzar su brevísima lectura, un paratexto editorial nos advierte
convenientemente de dónde nos estamos metiendo:
“A partir de la estructura de la Prueba
de Aptitud Verbal que se aplicó en Chile desde 1967 hasta 2002 para el
ingreso a la universidad, Alejandro Zambra construye un texto tan lúdico como
conmovedor”.
Ninguna pega puede ponerse a lo de lúdico. En cuanto a que sea conmovedor es algo más dudoso, si bien estamos hablando de la literatura de Zambra, que a sus quilates evidentes añade ese puñado de alma vital incesante y cotidiana tan precisa y preciosa.
“Aplausos para el escritor, por
ingenioso. Apláudanlo como hay que aplaudir a esa gente. Apláudanlo en la cara,
con ambas manos, hasta que sea imposible saber de dónde sale la sangre”.
El propio escritor, a veces poeta, siempre chileno, nos precisa de qué va
esto:
“Las palabras facsímil y ensayo
se asocian, en Chile, a la Prueba de Aptitud Académica -aplicada desde 1967
hasta 2002- y a la actual Prueba de Selección Universitaria o PSU, vale decir,
a los exámenes de ingreso a la educación universitaria. La estructura de este
libro se basa en la Prueba de Aptitud Verbal, en su modalidad vigente hasta
1994, que incluía noventa ejercicios de selección múltiple, distribuidos en
cinco secciones”.
Creo que una muestra puede aclarar algo de todo esto:
“II. PLAN DE REDACCIÓN
En los ejercicios 25 a 36, marque la
opción que corresponda al orden más adecuado para constituir un buen esquema o
plan de redacción”.
[…]
36. Cicatrices
1. Piensas que la distancia menor
entre dos puntos es el trazo de una cicatriz.
2. Piensas: la introducción es el
padre, el desarrollo el hijo y la conclusión el espíritu santo.
3. Lees libros mucho más raros que
los libros que escribirías si escribieras.
4. Piensas, como si fuera un
descubrimiento, que el último punto en la línea del tiempo es el presente.
5. Intentas ir de lo general a lo
particular, aunque lo general sea el general Pinochet.
6. Intentas ir de lo abstracto a lo
concreto.
7. Lo abstracto es el dolor de los
demás.
8. Lo concreto es el dolor de los
demás incidiendo en tu cuerpo hasta invadirlo por entero.
9. Lo concreto es algo que no puede
sino crecer.
10. Algo como un tumor, o lo
contrario de un tumor: un hijo.
11. En tu caso es un tumor.
A) 1 − 2 − 3 − 4 − 5 − 6 - 7 − 8 - 9
− 10 − 11
B) 1 − 2 − 3 − 4 − 5 − 6 - 7 − 8 - 9
− 10 − 11
C) 1 − 2 − 3 − 4 − 5 − 6 - 7
− 8 - 9 − 10 − 11
D) 1 − 2 − 3 − 4 − 5 − 6 - 7 − 8 - 9
− 10 − 11
E) 1 − 2 − 3 − 4 − 5 − 6 - 7 − 8 - 9
− 10 – 11”.
O esta otra:
“IV. ELIMINACIÓN DE
ORACIONES
En los ejercicios 55 a 66, señale
qué oraciones o párrafos del enunciado pueden ser eliminados, porque no agregan
información o no guardan relación con el texto.
55.
(1) Durante años nadie vino a
visitar mi tumba.
(2) Tampoco esperaba a nadie, a
decir verdad.
(3) Pero hoy vino una mujer a
dejarme flores.
(4) Cuatro rosas rojas, dos rosadas
y una blanca.
(5) No sé quién es, no recuerdo
haberla conocido.
(6) No creo que sepa que fui una
mierda de persona.
A) Ninguna
B) 2
C) 4
D) 5
E) 6”.
No podía faltar Pinochet y su dictadura en un libro de Zambra. Ni el
ingenio literario de éste volcado sobre aquel horror:
“57.
(1) El toque de queda consiste en la
prohibición de circular libremente por las calles de un territorio determinado.
(2) Suele decretarse en tiempos de
guerra o de revueltas populares.
(3) La dictadura lo impuso en Chile
desde el 11 de septiembre de 1973 hasta el 2 de enero de 1987.
(4) Una noche de verano mi padre
salió a caminar sin rumbo fijo. Se le hizo tarde, tuvo que quedarse a dormir en
casa de una amiga.
(5) Hicieron el amor, ella quedó
embarazada, yo nací.
A) Ninguna
B) 5
C) 1, 2 y 3
D) 4 y 5
E) 2”.
Y ya que estamos entre exámenes… El sistema educativo en la ficción del autor de Poeta chileno (quien quizás, como se lee en Facsímil, no fue educado, sino entrenado), que ya sabemos que esconde demasiada realidad como para pensar sólo en la mera imaginación ingeniosa:
“Con tantas guías, pruebas
parciales, globales y de coeficiente dos, era imposible que no aprendiéramos
algo, pero casi todo lo olvidábamos rápido y me temo que para siempre. Lo que
aprendimos a la perfección, sin embargo, lo que nunca olvidaríamos, fue a
copiar en las pruebas”.
Una vez más una obra literaria que quiere interpretar, recrear, reimaginar
la vida, que consiste “en borrar y en ser borrado”. La vida antes de las
responsabilidades que la oficializan y la embadurnan de verdad y decisiones:
“Queríamos ser hijos sin hijos, que era la manera de ser hijos para siempre y de ese modo culpar a nuestros padres de todo”.



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