Este artículo podría perfectamente haberse titulado ‘La noche en la que acabas pensando que la carrera literaria de un icono norteamericano como es Stephen King empezó viendo una película española de los años 50 y nadie más se ha enterado’. Pero no cabía.
El otro día vi por primera vez Calle Mayor , la peli de 1956 dirigida por Juan Antonio Bardem. Me encantó. También me quedé con la sensación de que había llegado tarde a una de las grandes obras maestras del cine español. Una pandilla de una ciudad de provincia planea gastarle “una broma” a Isabel, una chica de 35 años que se ha quedado soltera, y ya va camino de ser una solterona. Convencen a Juan, de Madrid e incorporado más recientemente a la pandilla, para que la seduzca y la pida en matrimonio. La “broma” se destapará un día de fiesta, en el Círculo Social, delante de todos sus vecinos para que la humillación sea mayor.
Cuando la acabé de ver busqué en internet textos que vincularan a Calle Mayor con Carrie, la primera novela de Stephen King, publicada en 1974. Yo no he leído Carrie, pero sí he visto la película que rodó en 1976 Brian de Palma sobre ella. Ambas películas cuentan la misma historia. No encontré nada.
Me imaginé entonces a un joven Stephen King viendo en Maine Calle Mayor y sintiendo la misma compasión hacia Isabel y la misma rabia hacia la crueldad de la pandilla de amigos que sentí yo ayer. Me imagino a Stephen King viendo el último fotograma de la película, en el que Isabel encara su futuro, mirando a través de una ventana sobre la que resbala la lluvia y pensando: esta ciudad de provincias española se merece que se celebre ese baile en el Círculo Social y que Isabel, cuando sea humillada, tenga poderes sobrenaturales y haga arder a toda esta panda de hijos de puta en las llamas del infierno. Me imagino entonces a Stephen King sentándose a escribir el primer capítulo de su primera novela, Carrie.




Comentarios
Publicar un comentario
Se eliminarán los comentarios maleducados o emitidos por personas con seudónimos que les oculten.