La política y escritora Federica Montseny Mañé es una de las principales dirigentes del movimiento anarcosindicalista español, que durante la Segunda República, iniciada ya la Guerra Civil, fue ministra de Sanidad.
Nació en Madrid el 12 de febrero de 1905 y era hija de Joan Montseny y Teresa Mañé, maestros y divulgadores del anarquismo en España. En 1921 publicó su primera novela corta, titulada Horas trágicas, y dos años más tarde se trasladó con su familia a Barcelona y comenzó a colaborar en Solidaridad Obrera y en La Revista Blanca, publicación anarquista dirigida por sus padres.
Su primera novela larga, La victoria,
fue publicada en 1925. Cinco años después se unió a Germinal Esgleas,
también anarcosindicalista, con quien tuvo tres hijos.
En 1931, recién proclamada la Segunda República, se
afilió a la Confederación Nacional
del Trabajo (CNT), donde logró
gran relevancia debido a sus dotes de oradora. En la CNT formó parte del sector
más próximo a la Federación Anarquista
Ibérica (FAI), defensor
del comunismo libertario.
Al producirse el fallido golpe de Estado de julio de
1936, que dio lugar a la Guerra Civil, Federica Montseny se encontraba en
Barcelona, donde se integró en el comité catalán de la organización libertaria.
Poco después ingresó en la FAI, de la que fue elegida miembro de su Comité
Peninsular.
En noviembre de este mismo año fue nombrada ministra de Sanidad y Asistencia Social en el Gobierno presidido por el socialista Francisco Largo Caballero: se convirtió así en la
primera mujer ministra de España y de Europa occidental.
Su labor en el ejecutivo se vio limitada por la escasa
duración de su mandato, pues dimitió a mediados de mayo de 1937. En ese tiempo
planeó centros de acogida para la infancia, comedores para embarazadas,
liberatorios de prostitución, salidas profesionales para minusválidos y
el primer proyecto de ley
del aborto en España.
Con el final de la Guerra Civil se exilió en Francia,
donde fue perseguida por las policías nazi y franquista, hasta la liberación de
Francia en 1944. Instalada en Toulouse, siguió dirigiendo periódicos
anarquistas como CNT y Espoir,
además de mantener su tarea divulgadora por Europa y América.
Tras la muerte del dictador Francisco Franco en
1975, regresó a España con asiduidad para participar en la reconstrucción de la
organización libertaria, aunque falleció el 14 de enero de 1994 en Toulouse.
Este artículo fue publicado el 9 de octubre de 2013 en Anatomía de la Historia, la revista digital que yo dirigí.


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